“Los mercados de valores son maníaco-depresivos”

 

Publicábamos ayer un artículo en el que defendíamos la importancia de tener una buena base psicológica para operar en los mercados financieros. Comentábamos la visión que tenía al respecto uno de los más importantes gestores de hedge funds en Wall Street. Hoy, completando el análisis de ayer, traemos a estas páginas la visión que tiene sobre este tema, el analista y gestor financiero Doug Kass, e inversores tan reputados como Warren Buffet.

La emoción está tomando el mercado, afirma Doug Kass en un reciente artículo en Real Money Pro. Y añade:

En un día cualquiera (o tal vez en una hora cualquiera), el mercado de valores de EE.UU. puede oscilar por varios puntos porcentuales sobre la base de un rumor, o por una declaración de un banco central o un líder mundial.

En un breve período de cuatro semanas, el miedo a la devolución del capital ha sido sustituido por el temor a un rendimiento insuficiente del capital. El miedo a una bajada ha sido sustituido por el miedo a perderse la subida.
“Como bien se ha dicho, los hombres piensan como rebaños, lo que veremos es que también enloquecen como rebaños, mientras que ellos solamente recuperan sus sentidos lentamente y uno a uno” Prefacio del libro “Memoirs of Extraordinary Popular Delusions and the Madness of Crowds” (1848) de Charles MacKay.

Hoy no debatiremos sobre las valoraciones actuales del mercado de valores, sino que abordaremos el papel de la emoción en la ecuación de inversión. Las emociones como el miedo y la codicia no nos permiten hacer tanto dinero como deberíamos.

El Oráculo de Omaha, Warren Buffett, ha escrito a menudo sobre la locura de las multitudes a la hora de invertir y por qué a menudo se sitúa al lado contrario de la masa con vistas al largo plazo:

– “No se puede comprar lo que es popular y hacerlo bien.”

– “La mayoría de las personas se interesan en acciones cuando todos los demás. El tiempo de interesarse es cuando nadie más lo hace.”

– “No se es ni bueno ni malo porque la gente esté de acuerdo. Usted tiene razón porque sus datos son correctos y su razonamiento es correcto, y esa es la única cosa que le llevará a hacer lo correcto. Si los hechos y su razonamiento son correctos, usted no tiene que preocuparse de nadie más”.

– “Una encuesta de opinión pública no es un sustituto del pensamiento propio.”

– “La causa más común de precios bajos es el pesimismo. A veces generales, a veces específicos de una empresa o industria. Nosotros queremos hacer negocios en ese entorno, no porque nos guste el pesimismo sino porque nos gustan los precios que provocan. El optimismo es el enemigo de un comprador racional”.

– “Si usted va a ser un comprador neto durante los próximos cinco años, ¿Qué querría, un mercado al alza o un mercado a la baja? Muchos inversores dan la respuesta equivocada. Aunque vayan a comprar acciones durante los próximos años, ellos están felices cuando las acciones suben y tristes cuando bajan. Eso no tiene sentido. Solo los vendedores netos deberían estar felices cuando las acciones suben. Los compradores deberían preferir acciones que bajan”.

“Y recuerde que el mercado de valores es maníaco-depresivo.”

Doug Kass señala que durante mucho tiempo ha escrito que las multitudes suelen ser más astutas de lo que se piensa, pero en la actualidad, están cargadas de emociones y la volatilidad del mercado provoca confusión. La muchedumbre parece inclinarse ahora por la emoción la mayoría de los días.

¿Qué está causando estos cambios rápidos en el sentimiento, y cómo debe responder el inversor medio?

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Podría decirse que este comportamiento maniático de las masas (que se manifiesta en subidas, bajadas y una volatilidad de locos) se refleja en los cambios de humor, de la depresión a la euforia, exacerbados por los medios de comunicación, por los gestores de inversiones persiguiendo la rentabilidad y por los traders de alta frecuencia.

 

Tenemos que tratar de mantener la calma e invertir por encima de la publicidad, evitar la presión de “entrar” durante los movimientos verticales y seguir tratando de aprovechar la volatilidad provocada por los robots, en lugar de que minen nuestra confianza.

Permítanme que señale tres influencias que tenemos que poner en perspectiva:

Medios de comunicación

El papel de los medios financieros es exponer de una manera objetiva y sin prejuicios el resultado. Ofrecer una perspectiva del mercado (describir lo que el mercado está haciendo y por qué), presentar opiniones de otros profesionales, analizar la economía, informes económicos y de prensa; e interpretar las políticas del gobierno y del banco central. Todo esto con el propósito de mejorar la comprensión del público de lo que influye al mercado.
Pero con demasiada frecuencia los medios de comunicación se convierten en un teatro.

Como Zach Karabell escribió recientemente en The Daily Beast,

“Los medios tienen una tendencia a amplificar las emociones. Y tienen una tendencia peculiar de ver el mundo como si se reflejara en los espejos distorsionados, con la necesidad de atraer la atención a los titulares. No hay noticias que digan: “Las cosas no son tan malas, ni tan geniales.”

Los medios de comunicación tiene un interés personal en el incremento de las acciones, su audiencia y sus contratos de publicidad sufren en las caídas del mercado. Si las cosas van muy mal, sus salarios y su situación laboral pueden verse afectados.
No es de extrañar que a pesar de la realidad del momento y de la calidad de los análisis, las previsiones y punto de vista pesimistas no sean lo que los inversores normalmente quieren oír.

Gestores de Hedge Funds

“Las oscilaciones salvajes de los precios de las acciones tienen más que ver con el comportamiento de los inversores institucionales que con el rendimiento global de la empresa de su propiedad.”, Warren Buffett

La comunidad de fondos de cobertura se ha convertido en el inversor dominante en las últimas dos décadas. La recompensa en los fondos de cobertura con éxito es enorme. Como resultado, las presiones son muy intensas. El miedo de perderse un movimiento significativo – sobre todo alcista- es muy grande. La historia demuestra que los gestores de fondos pueden ser aún más emocionales que los inversores minoristas. Aunque estos comportamiento emocionales son menores cuando la bolsa baja.

Gestores automáticos

La influencia desproporcionada del comercio electrónico, las estrategias de alta frecuencia (basado impulsos de precios) y de los ETFs apalancamos, corrompen los mercados, exacerbando los movimientos de los precios, tanto al alza como a la baja.  Estos movimientos exagerados tienden a oscurecer cualquier el sentido del valor justo de mercado.

Hay demasiadas influencias sobre nuestro comportamiento inversor. Y demasiado a menudo.
¿Cómo responder a todas estas influencias? Esta es la pregunta que resolveremos en un artículo mañana.

Carlos Montero/lacartadelabolsa

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