Algunas cosas sobre el entorno del automóvil

 

Hace unos días recibí un mail de una persona que está ultrasupervinculada al mundo del automóvil, una persona que conoce sus entrañas bien, muy bien. Es un texto que impacta, mucho, pero, ¡no faltaría más!: tómenlo con toda la precaución que crean oportuna y analícenlo desde la distancia que consideren conveniente. “Hay situaciones en el sector increíblemente sorprendentes, como muestra: en (nombre de una ciudad española) hay un concesionario (de una marca automovilística), hasta hace poco había (otra marca) … ambos en locales de alquiler, con trabajadores… cifras de ventas de pena (cuando las cosas “iban bien”, ahora prácticamente 0).

El año pasado casi todas las entidades financieras cortaron las pólizas de crédito, actualmente los concesionarios con financiación externa están endeudados a base de créditos con garantías hipotecarias (de las instalaciones o del patrimonio de los propietarios) bien sea con bancos y cajas “tradicionales” o con los bancos de los fabricantes de la marca representada. Veremos lo que duran.

Me han contado historias para no dormir sobre casos detectados por los bancos: coches financiados con las pólizas de stock de más de una entidad financiera estaban vendidos y circulando hacía meses (*), coches sin pagar al fabricante circulando con matrículas falsas (el cliente había pagado pero el concesionario no podía pagar el vehículo), coches financiados y matriculados a nombre de los empleados: el concesionario se compromete a pagar los intereses durante los 6 primeros meses y el empleado del concesionario a vender el vehículo antes de tener que empezar a pagarlo. (En un mail posterior comentaba mi comunicante: “Los casos de fraude no son una situación generalizada, además las entidades financieras se han cubierto en parte cortando pólizas de crédito y restringiendo el crédito a los consumidores. (…) El impago de los créditos de los coches por parte de compradores legítimos tampoco es muy habitual, antes dejan de pagar el seguro o bien dejan de usar/mantener el vehículo”).

En los últimos meses el concesionario de (una marca automovilística) y el concesionario de (otra marca) de (nombre de otra ciudad española) han dejado de estar en manos de sus anteriores propietarios (empresas familiares) para pasar a manos de grandes grupos (aunque faltaría ver la solvencia de estos grupos y el plan de negocio que han previsto). Haya regulación o no haya regulación de la distribución de automóviles, el mercado se acabará de encoger con los próximos recortes de crédito a particulares, subidas de impuestos y la incertidumbre de las familias (los que podrían comprar pero no se atreven) el descenso provocará más cierres de concesionarios”.

Le respondí incluyendo algunos comentarios y preguntas; me contestó. Sus palabras sonaron como el silbido de las flechas lanzadas por los arqueros ingleses en la batalla de Crécy. Es un texto absolutamente descarnado.

“(Un fabricante instalado en España) ha pasado de hacer 3 turnos “casi todos los días” (cuando todo iba super-bien) a 1 turno y a hacer paradas.Si sale más barato fabricar en otro país se irán a ese país. Las fábricas se trasladan para ganar más dinero (no porque se pierda). Yamaha no perdía dinero (pero ganarán más fabricando en otro sitio). También: si haciendo chantaje al gobierno de turno se consiguen subvenciones, terrenos, exenciones fiscales… pues se chantajea.

En los concesionarios las ventas de vehículos nuevos (reales, de clientes finales) han caído a un 20-30% desde las ventas record del 2006-2007 – esto tiene una consecuencia diferida: al cabo de 2-3 años los clientes de coches nuevos empiezan a dejar de visitar los talleres de los concesionarios (dejan de hacer mantenimiento o lo hacen en talleres que les parecen más económicos aunque normalmente no lo sean). Para compensar se hacen ofertas, descuentos, campañas de telemarketing… en taller (cuando iban bien las cosas ya se hacía con la ventas de coches nuevos). Hay concesionarios que tenían sobrecapacidad en 2007 (se montaron instalaciones para atender un parque que crecía al ritmo del 2005-2006). Se montaron a crédito…

En España hay unos 3.500 concesionarios (entre todas las marcas)… reducir la actividad a menos de un tercio en 3-4 años es desastroso: supone cierres y reducción de puestos de trabajo (con bajada de cotizaciones, impuestos…). Paralelamente los trabajadores desempleados (con o sin subsidio) acaban buscándose la vida en la economía “informal” (los mecánicos realizando reparaciones en la calle o locales sin dar de alta) y los vendedores haciendo tratos en la calle, bares, internet… con vehículos de ocasión – tampoco cotizan ni pagan impuestos… Y ahogan la poca actividad “legal” (con comillas en el original).

Desde las patronales de los concesionarios se calcula que este año cerrarán un 30% de los concesionarios (cerrar-cerrar, no reducir ni fusionar). Aun así ya hay concesionarios que han echado el cierre sin llegar al punto de la ruina (simplemente han visto que no es viable seguir: hay un mínimo de local, personal para poder tener abierto y nadie cogerá la representación porque en la zona asignada no hay un mercado suficiente para cubrir el mínimo).

Excepto en Madrid y Barcelona (donde quedarán menos concesionarios) es seguro que algunas marcas generalistas se quedarán sin representación para algunas provincias o los fabricantes aceptarán finalmente los concesionarios multimarca “de verdad” (el personal y el local se dedicarán a varias marcas a la vez) (también con comillas en el original).

(El resumen del resumen me llegó en un mail posterior: “En la mayoría de casos los concesionarios cerrarán cuando se agote el patrimonio familiar que los sustenta (no habrá fraude, simplemente más activos problemáticos en manos de bancos)”).

Supongo que te suena el lío de la “Ley de contratos de distribución de automóviles” y las amenazas de los fabricantes de dejar de invertir en España, de no ir al Salón de Barcelona… – el peor farol de la historia: se fabrica en España porque sale a cuenta DE MOMENTO (con mayúsculas en el original)  (independientemente de las condiciones de venta) -quizás decidan dejar de vender en España- va a ser que no, hacerlo directamente (con sus propios concesionarios – no pueden) o más probablemente estableciendo contratos de franquicia en lugar de los nuevos contratos o de contratos de agencia.

Otra cosa será que a cambio de “algo” (al igual que antes: con mayúsculas en el original) los legisladores se echen atrás y las cosas se queden como estaban (también lo dudo porque es algo que se está trabajando desde el 2003). El nuevo marco legal propuesto simplemente considera que la relación de concesionarios y fabricantes se regulará como un contrato parecido al de agencia (con indemnizaciones por el fondo de comercio, personal contratado e inversiones no amortizadas). Era inconcebible que los agentes dependientes de un concesionario tuvieran más derechos que los concesionarios frente a los fabricantes.

El problema gordo para los fabricantes no viene de lo devolver los coches a los 60 días… el problema gordo de verdad son las indemnizaciones por cancelación: se ha calculado que a unos 10 millones de EUR por concesionario (los fabricantes deberán provisionar 35.000 millones de EUR)”.

Tremendo, ¿verdad?. Insisto lo que he dicho al principio: lo ha escrito alguien que conoce profundamente el sector, pero adopten todas las precauciones que crean oportunas y háganlo desde la distancia que consideren adecuada.

(*) Le pedí que me aclarase este tecnicismo, ¡y vaya si lo hizo!:

 
Además >>  Niño-Becerra: Tiempo de trabajo

“Es una estafa a dos o más entidades financieras (más BASURA en los activos de los bancos):

Cada entidad financiera estafada (banco, caja, financiera del fabricante) está financiando el stock en el concesionario (póliza de crédito de stocks de coches nuevos) y CREE QUE SOLAMENTE LO ESTÁ FINANCIANDO ESA ENTIDAD A ESE CLIENTE (que el riesgo total es solamente ESE).

Normalmente la entidad financiera sabe/cree que solamente financia una parte del stock por no asumir tanto riesgo (aunque puede suponer que el resto del stock se financia parcialmente a través de otra entidad – pero no hace nada). Ese stock en teoría solamente DEBERÍA estar financiado una vez (por el tema de límite de riesgos) pero como el concesionario necesita dinero para pagar otras cosas… lo financia dos o más veces… y puede llegar el momento en que lo cobra a un cliente final (matricula y entrega elcoche) sin decir a la entidad financiera que lo ha vendido (y por tanto ya no es garantía del pago de la póliza de crédito).

Las entidades financieras creen (o aparentan creer) cada una que está financiando una parte de los coches (pero realmente son 2 o más las que están financiando el stock) y a veces REALMENTE esos coches ya no están en manos del concesionario (los vendieron) – el stock garantiza por tanto a veces el doble o más de su valor de mercado.

También ha llegado el caso en que el cliente paga el coche y no se lo entregan (o lo entregan mucho más tarde de lo normal porque el concesionario no tiene dinero para pagarlo al fabricante)

La basura que tienen los bancos no solamente son los créditos con garantía hipotecaria: hay créditos parcialmente garantizados con otros activos que no valen lo que se debe o incluso ya no están en manos del deudor (y los concesionarios como deudores eran/son grandes deudores: quiero decir grandes por facturación, número de empleados y grandes en cantidad de dinero adeudado).

Hay otras estafas en créditos por la compra de vehículos que complican la vida a los bancos:

-Financiar el mismo coche en dos entidades: Supongamos que una persona quiere adquirir un vehículo de 20.000 EUR, pero su capacidad de endeudamiento solamente le permitiría que le concedieran 15.000 EUR al comprar ese coche – pues en el concesionario pide que le busquen un crédito por 15.000 y por su cuenta busca los 5.000 restantes (o 10.000 – para pagar el seguro, comprarse una tele, ir de vacaciones…) ninguno de los dos bancos es consciente del riesgo total del cliente. Al ser un crédito vinculado a un vehículo, ambos bancos cuentan en que pueden inscribir una reserva de dominio para evitar que el cliente se venda el coche sin pagar el crédito, pero el problema es que hay 2 créditos y solamente el primero que inscriba la reserva de dominio en el registro de la Dirección General de Tráfico la podrá inscribir (es parecido a las hipotecas).

Otra variante es que el mismo concesionario facilita la operación buscando financiar parte de vehículo en 2 entidades a la vez (el comprador del coche a veces no es consciente de la ilegalidad, y es algo totalmente ilegal porque parte del riesgo lo cubre la entidad financiera con la posibilidad de impedir la venta del vehículo sin pagar el crédito – a través de la reserva de dominio).

– Financiar falsificando datos: Rizando el rizo, el concesionario podría “ayudar” (con comillas en el original) al cliente reduciendo el riesgo aparente de la operación ante la entidad financiera (falsificando nóminas, recibos de IBI, declaración de la renta…), el concesionario es quien verifica la documentación del crédito y hace las fotocopias que dará al banco o caja que concede el crédito.

Rizándolo aún más sería posible que un concesionario pudiera falsificarlo todo (incluso sin que el “cliente” sepa que se está comprando un coche) y venderlo otra vez… así el concesionario consigue financiación temporalmente…

-También hay estafas sin la colaboración del concesionario: el cliente-estafador aporta documentación falsa que el concesionario y el banco dan por buenas, después el cliente-estafador vende el coche al día siguiente de recibirlo (no da tiempo a hacer la reserva de dominio) y evidentemente no paga ni un recibo del crédito”.

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

http://lacartadelabolsa.com/index.php/leer/articulo/algunas_cosas_sobre_el_entorno_del_automovil

Algunas cosas sobre el entorno del automóvil
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