El alza de los impuestos colocará el litro de la gasolina en 1,5 euros

 
Los impuestos autonómicos, como el céntimo sanitario, y la apreciación del dólar han disparado el precio de los carburantes hasta los 1,5 euros, lo que supone un nuevo máximo histórico. Ese nivel puede verse rebasado en breve si el Ejecutivo opta por subir el impuesto de hidrocarburos y si las tensiones en Irán se reflejan en el precio del crudo.
 
Carlos Molina.

gasolina por las nubesEl impuesto sobre las ventas minoristas de determinados hidrocarburos, más conocido como céntimo sanitario, se ha convertido en la tabla de salvación para muchas autonomías. En la actualidad lo aplican 8 de las 15 comunidades autónomas de régimen general y a partir del 1 de marzo se van a incorporar Cataluña y Castilla y León. La última que lo ha puesto en marcha es la Comunidad Valenciana que desde el 10 de enero aplica un recargo de 4,8 céntimos por litro como medida de choque para reducir el déficit.

Y su impacto en el precio final ha sido inmediato. Los últimos datos del Ministerio de Industria, que recoge precios de 8.600 estaciones de servicios, muestran como de las diez gasolineras más caras, la gran mayoría pertenecen a esa comunidad autónoma. En el caso del gasolina hay siete y en el del gasóleo hay nueve. El precio de ambos combustibles se ha disparado en la última semana y ya roza los 1,5 euros por litros, ampliando las diferencias entre comunidades autónomas.

Repostar un litro de gasolina en la Comunidad Valenciana puede llegar a costar hasta 1,439 euros, mientras que en una gasolinera de El Ejido (Almería), el precio se reduce hasta 1,210, lo que representa una diferencia de 22 céntimos y un 20% menos. En el caso del gasóleo, la brecha es aún más amplia y llega al 30% si se compara el precio más alto y el más bajo. Esas diferencias se van a ampliar aún más a partir de 1 de marzo, cuando Cataluña y Castilla y León introduzcan el mismo recargo que la Comunidad Valenciana (4,8 céntimos por litro) al gasóleo y a la gasolina.

El bloqueo a Irán

La aplicación de esos gravámenes va a tener un impacto directo en el precio medio de la gasolina que, con toda seguridad, va a superar en breve el umbral de los 1,5 euros en breve. A ello también puede contribuir el encarecimiento que puede sufrir el barril de Brent, de referencia en Europa, si finalmente se cumplen las amenazas al bloqueo del petróleo de Irán. Este país es el mayor suministrador de España, de donde procede el 14,7% del crudo que importa. Un problema semejante en Libia provocó que el precio del crudo se disparara a principios de 2011 hasta los 125 euros (en la actualidad la cotización está bastante estable en los 110 euros). Un dato que no es baladí en el caso de España, ya que el 80% de la energía que se consume procede del petróleo. La apreciación del dólar frente al euro también ha encarecido las compras de petróleo.

Y la puntilla la puede dar el Ejecutivo central si finalmente opta, una vez que elabore los presupuestos para 2012 y su estrategia para reducir el déficit público, por subir el impuesto de hidrocarburos para incrementar la recaudación. Este tributo ya sufrió un incremento en julio de 2009, en el que se fijó el cobro de 2,9 euros por litro. El anterior Ejecutivo, pese a que amagó con aprobar una subida, no se atrevió a ponerla en marcha por la posibilidad de que el consumo se deteriorara aún más de lo que ha caído como consecuencia de la crisis. Entre enero y octubre, el consumo de gasolina cayó un 6,5% en tasa anual, mientras que en el caso del gasóleo cayó un 3,2%.

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Los tributos suponen la mitad de lo que se paga en el surtidor

La mitad del precio final que paga el consumidor por un litro de gasolina o gasóleo son impuestos que gravan los hidrocarburos. En el caso del gasóleo, según los datos aportados por la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), ese porcentaje se eleva al 49,38%, lo que supone 0,64 euros por litro. De esta cantidad, 0,40 euros (el 62%) procede del Impuesto de Hidrocarburos, cuya competencia recae sobre el Estado, mientras que otros 14 (el 32%) provienen del IVA. El restante 6% corresponde al impuesto de venta minorista de determinados hidrocarburos, que tiene dos tramos: el estatal (2,4 euros por litros) y el autonómico, que es el céntimo sanitario.

 

Solo Chipre, Eslovenia y Luxemburgo tienen precios más bajos

Pese al incremento que ha sufrido el precio de los carburantes en los últimos meses, el coste de llenar un depósito en España sigue siendo uno de los más bajos de la zona euro. Según los últimos datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea, correspondientes al 9 de enero, el precio medio de la gasolina 95 en España es de 1,358 euros, mientras que el del gasóleo es de 1,336. En el segundo caso, se trata de un nuevo máximo histórico.

Sin embargo, esos precios se encuentran todavía muy por debajo de los registrados en el resto de países de la zona euro. En el caso de la gasolina tan solo hay cuatro países (Chipre, Eslovenia, Estonia y Luxemburgo) con precios inferiores. El resto tiene tarifas mucho más elevadas. Incluso nueve de ellos ya superan el umbral de los 1,5 euros. El más caro es Italia, en el que un litro de gasolina cuesta casi 1,7 euros. En el caso del gasóleo solo hay tres países con los precios más bajos que España (Chipre, Eslovenia y Luxemburgo). Italia también tiene los precios más caros con 1,66 euros por litro.

Si se eliminan los impuestos, la clasificación cambia radicalmente y España aparece como uno de los más caros en el caso de la gasolina de 95 octanos. El precio sin impuestos es de 70 céntimos de euros, lo que le sitúa como la cuarta nación más cara de la zona euro, tan solo por detrás de Luxemburgo, Malta y Portugal. De hecho queda por encima de la media de la UE y de la zona euro.

La cifra

82% es el porcentaje que representa el gasóleo dentro del consumo de carburantes para automoción.

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