Apuntes de una agenda de páginas translúcidas – 4

 

¿Un Gobierno (económico) europeo?, ¡un objetivo maravilloso!, EL objetivo de hecho, pero para llegar ahí hace falta mucho, mucho. Como ya hemos comentado la solución se halla en la coordinación entre todos, pero para llegar ahí hace falta más crisis, más padecimientos, más depresión, y es preciso que a esa mesa no se sienten políticos, sino técnicos, y que se ponga encima de la mesa la porquería que tienen las entidades financieras de todos, y se analice que puede pagar cada cual de lo que debe, y se vea cómo se gasta lo que se está gastando, y se diseccione la realidad económica y financiera de cada país que se sienta a la mesa, y se cambien estructuras, y se modifiquen procedimientos, y se rediseñen políticas, y territorios, modos de hacer.

De momento se ha intuido el final, está bien, muy bien, pero para llegar a percibir la necesidad de empezar a recorrer el camino es preciso que antes se asuma el cáncer y la inutilidad de seguir con tanteos inútiles, y para ello es necesario caer, mucho, muchisísimo: en Otoño, pienso: el tinglado que se ha montado ya no da más de sí. Luego, sigo pensando, se percibirá que para alcanzar ese objetivo es preciso hacer lo abordado en el párrafo anterior.

¿Un Gobierno (económico) europeo?, OK, pero antes hay que conocer, explicar y hacer muchas cosas, muchas.

Entrando un poco en detalle de lo hablado el pasado Martes, pues que quieren que les diga. Pienso que es un retroceso que ese Consejo Europeo New sustituya al Eurogrupo: en éste hay políticos, ya, pero, en principio tienen un componente más técnico que los Jefes de Estado; claro: da más empaque, pero pienso que burocratiza la idea. Lo de impedir presupuestos sin déficit, bueno, es lógico, ¿no?, parece la gran idea, pero si en estos años pasados se han ido elaborando y aprobando presupuestos con déficit ha sido porque a) se ha permitido, y b) interesaba; que nadie se haga ahora el puro y el casto.

 

Más. Esa cosa denominada tasa-sobre-las-transacciones-financieras me huele a impuesto indirecto: las entidades financieras están más que mal y tienen megaproblemas, si a todas en todas partes se les hace pagar (si en la UEM se pone en marcha algo así en el resto del mundo se tardarán días en ponerlo en marcha), las entidades financieras, de una manera u otra, repercutirán esos pagos -costes- en los usuarios de los servicios financieros que prestan, luego …. Mi opinión: un error: se venderá a la opinión pública como un arma contra la especulación financiera, OK, entonces, ¿por qué no se puso en marcha en el 2004, por ejemplo?, pues porque entonces se necesitaba que hubiese cuanto más movimiento mejor, y ahora no es que no sea necesario, es que ni lo hay ni, pienso, lo va a haber, más aún: ahora no interesa: interesa estabilizar, limpiar. Fíjense que lo que se quiere es recaudar, no sanear el sector: ¿por qué no se obliga a esas entidades a contabilizar los activos que tienen: todos, a precio de mercado y a aplicar a los créditos que han concedido un porcentaje que introduzca su probabilidad de impago?. Pues porque a toda costa quieren evitarse colas de 300 m ante las oficinas que esas entidades tienen en la calle (y no sé yo si se logrará).

Además >>  Affaire

Se dijo que la minicumbre de París fue para salvar al euro. Pienso que el euro goza de muy buena salud, lo que está fastidiadísima es la salud de las economías que lo han adoptado; unas más que otras, unas más que otras, ya.



Segunda recesión, no; tercera fase de un proceso que empezó en el 2007, sí: ¿cómo puede empeorar algo, pienso, que jamás se ha recuperado y que nunca ha corregido sus distorsiones?. ¿Cómo puede ir bien algo que cuando fue mal ya estaba agotado?. El ‘ir bien’ del 2010 fueron los efectos de los planes E, F, H, I… y el del 1T del 2011 los ecos de esos planes; y de aquello ya no queda nada: sólo se cuenta con lo puesto. “Riders on the storm …” (The Doors, 1971).



Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

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