BOLSA, EL OCTUBRE DE LOS MIEDOS ¿ PODRÁN LAS AUTORIDADES SEGUIR PROTEGIENDO LOS MERCADOS?

 

bolsadevalores tecnologíaLos grandes crash de la Historia de la Bolsa siempre se han producido en octubre. Por eso se le llama el mes de los miedos. La estadística demuestra, no obstante, que es un buen mes de entrada en Bolsa, bajo la premisa de la anticipación a la recta final del año y principios del ejercicio siguiente ¿Por qué? Porque es en este periodo cuando se producen las entradas ciertas de dinero procedentes de fondos de pensiones y de los excedentes del ahorro. Septiembre ya rompió la serie estadística, con un recorrido mejor de lo previsto. Octubre, tras unos primeros titubeos, quiere seguir la misma senda. “La principal y única razón es el nivel de protección auspiciado por los bancos centrales y otras autoridades. Los actores y participantes se sienten cómodos, convencidos de que aquí no va a pasar nada, porque El Gran Hermando está preparado para intervenir en cualquier momento. O sea, no estamos es un mercado libre. Por eso, precisamente, no hay mercado, como lo demuestra la caída a plomo de los volúmenes de negocio, que se ha convertido, por cierto, en un buen aliado para que los índices desarrollen todo tipo de cabriolas y sean capaces de tocar el cielo en unos segundos ¿Por qué? Porque nadie es capaz de impedirlo. Bolsas intervenidas y, también, economías de otros tantos países, como España, intervenidas”, me dice el director de renta variable de una sociedad de Bolsa.

“Lo que no está claro es que este nivel de protección perdure ¿Podrán las autoridades seguir protegiendo a sus polluelos? Hay mucha incertidumbre en lo político, en los social, en lo económico y en lo cambiario, sí en los mercados de divisas. Mientras, el mensaje del presidente del BCE es de cautela, porque a su juicio, el notable crecimiento del PIB del segundo trimestre se debe principalmente a factores temporales, por lo que espera una ralentización de la recuperación en la segunda mitad de año, se recrudece la guerra de las divisas. Los chinos dicen lo que los dejen en paz; los gobernantes USA tiran el dólar por los suelos y los europeos, aquí estamos, con las manos atadas. No podemos hacer nada y si esto sigue así no vamos a vender ni una escoba en los mercados internacionales. Tiempo al tiempo. Nunca fueron buenas las guerras monetarias”, sentencia.

En este sentido, el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, ha asegurado que una “guerra de divisas” no es “buena” para la economía mundial y ha alertado de que la cooperación a nivel global en materia de políticas económicas está disminuyendo.

En una comparecencia antes de que comience el encuentro anual entre el FMI y el Banco Mundial, Strauss-Kahn remarcó que el término “guerra cambiaría” que se está utilizando para referirse a la diferencias que existen entre los diferentes países respecto al valor de las divisas es “demasiado militar”, aunque apuntó que “muchos consideran su moneda como un arma”.

Jugando con la estadística

Así las cosas y en un mercado totalmente amordazado, poco hay que significar. Hoy me centro en el comportamiento estadístico de los mercados. Escribe el Economista que las estadísticas demuestran que se consigue dinero si se invierte entrando en bolsa en octubre y saliendo en mayo, así que no pierda su oportunidad.

Coja el calendario un segundo y mire los meses que van de octubre a mayo. Ahora señálelos con fluorescente, porque es el periodo más interesante para entrar en el parqué. ¿No sé lo cree? Pues mire los datos históricos. Si se analiza el principal índice del mundo, el Standard & Poor’s 500, éste ha subido de media un 7,5 por ciento entre los octubres y mayos de los últimos 50 años. Sin embargo, si se analiza el periodo de mayo a octubre se puede ver que de media no gana más de un 1 por ciento. En concreto, el promedio se sitúa en un 0,84 por ciento.

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Esta realidad también se traslada a España, donde en los últimos diez años, el Ibex 35 ha subido un 4 por ciento en este intervalo frente al 1,8 por ciento que cae en la época veraniega que le sucede.

 

Una de las explicaciones que dan los analistas a esta positiva evolución es la teoría de que los inversores cierran sus posiciones en mayo para pagar a Hacienda y ya no vuelven al mercado hasta después de las vacaciones, ya que en la época estival suele haber una gran volatilidad. A este argumento se une que el inversor quiere disfrutar de su liquidez durante el periodo estival y quiere hacerlo sin sorpresas, por lo que se aleja de los mercados durante ese periodo.

Esta rentabilidad llama más la atención en la actualidad con los bajos tipos de interés, que en la zona euro están en el 1 por ciento y en Estados Unidos se mueven en una horquilla entre el 0 y el 0,25 por ciento. Además, si se acude al mercado por uno de los productos más conservadores, el depósito, éste apenas supera el 4 por ciento de rentabilidad.

Octubre sorprende

Lo curioso es que el periodo arranca en octubre. Sin embargo, los inversores no suelen estar al tanto del atractivo que posee entrar en el mercado en este mes, por la mala reputación que tiene, ya que las principales crisis bursátiles han estallado en el décimo mes del año. La leyenda de los negativos octubres comienza en 1907. Primero fue una crisis de liquidez en el sistema financiero, después le siguió el crac del 29, en el que el mercado de EEUU se colapsó, provocando el miedo en las distintas plazas europeas. En octubre fue cuando ocurrió el crac de 1987, lo que produjo que las plazas europeas y americanas retrocedieran drásticamente. El Dow Jones llegó a perder más de un 22 por ciento en un solo día.

Estas malas experiencias han provocado que octubre se convierta en un mes maldito en la mente de los inversores. Pero nada más lejos de la realidad. Como dice el refrán unos crían la fama y otros cardan la lana. De hecho, incluso, históricamente es un periodo en el que los índices bursátiles suben. Si se analizan los últimos 30 años del Standard & Poor’s, este mes el selectivo ha rebotado un 0,72 por ciento de media.

Si se quiere conocer en las últimas tres décadas cuál es el mes más negativo tiene que echar la vista atrás y
centrarse en septiembre, que suele ser el más negativo del año, con un descenso que rebasa el uno por ciento. Por el contrario, el que cuenta con el mejor registro alcista es abril, donde los incrementos rondan el 1,5 por ciento de media en los últimos 30 ejercicios.

Moisés Romero. La Carta

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