Carencia hipotecaria: 3 riesgos que quizá no conocías

 
Foto: Auditec.es
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Dos de cada diez hogares tienen dificultades para pagar la hipoteca, según la OCU. Una situación que obliga a muchos a buscar alternativas para no perder su vivienda. Solicitar una carencia de hipoteca es una solución que puede significar un alivio momentáneo, ya que permite dejar de pagar una parte o la totalidad de la cuota mensual. Sin embargo, desde el comparador de hipotecas HelpMyCash.com advierten que la carencia no es ni gratuita ni fácil de conseguir, por ello, se detallan tres riesgos que deberíamos conocer.

  1. Aumenta el coste total de la hipoteca

Aunque la carencia de hipoteca permite reducir la cuota mensual, ya que solo se abonan intereses, tiene una gran desventaja: el coste total de la hipoteca aumenta. Por ejemplo, para una hipoteca de 150.000 euros, a 25 años y un interés de euríbor + 1 %, devolveríamos al banco un total de 31.285 euros en concepto de intereses. Si después de 5 años solicitamos una carencia de capital, los intereses aumentarían hasta 35.014 euros, es decir, que la carencia tendría un coste de 3.729 euros.

Además, debemos tener en cuenta que durante los primeros años de hipoteca se pagan más intereses que capital, por lo que resultará más cara si la solicitamos en ese periodo.

  1. Se alarga el plazo de amortización

Otro problema que se desprende de la carencia es que alarga el plazo total de la hipoteca. Por ello, debemos ser muy conscientes de que la deuda se nos extenderá tanto tiempo como se haya prolongado el periodo de carencia.

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En caso de que no nos importe que la hipoteca se estire, podemos valorar otra alternativa, como alargar el plazo de amortización de la hipoteca. Puede resultar más barato (si lo negociamos bien con el banco) y reduciríamos las cuotas de toda la vida de la hipoteca.

 
  1. La cuota vuelve a ser lo que era sin previo aviso

Hay que ser muy consciente de que después del periodo de carencia la cuota volverá a ser lo que era de repente, de un mes a otro. Así que se deben usar esos meses de “gracia” para recuperarnos económicamente o, al menos, ahorrar para poder asumir otra vez la cuota normal.

¿Cuándo conviene solicitar una carencia de hipoteca?

Debemos entender la carencia hipotecaria como una ayuda eventual, no como un recurso sistemático, ya que, como hemos explicado hasta ahora, la operación comporta un coste. Sin embargo, existen algunas situaciones en las que la carencia sí puede ser una ayuda:

  • Si justo después de adquirir la vivienda necesitamos dinero para invertir en reformas o comprar muebles.
  • Si atravesamos un problema económico puntual en el que prevemos que nos recuperaremos rápidamente.
Carencia hipotecaria: 3 riesgos que quizá no conocías
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