Coca-Cola, el jarabe que cambió la vida

 

Todos los días se consumen en todo el mundo 1.600 millones de bebidas de la compañía. El 94% de la población mundial conoce la marca.

50 aniversario cocacola

Después de la expresión “OK”, Coca-Cola es la palabra más reconocida y pronunciada del planeta. El 94% de la población mundial conoce la marca, que se distribuye en todo el globo salvo en Cuba, Corea del Norte y Myanmar (la antigua Birmania). Si se escribe Coca-Cola en Google, aparecen más de 60 millones de resultados. La enumeración de la lista de logros de la firma de refrescos podría extenderse durante páginas. La original ocurrencia de un farmacéutico decimonónico se ha convertido con el paso del tiempo en una multinacional con unos beneficios anuales que rozan los 9.000 millones de euros.

Todo empezó en la Atlanta de 1886. El boticario John S. Pemberton decidió trabajar en un jarabe que agradase a niños y mayores. Y así, en sus ratos libres, desarrolló la fórmula que con el tiempo se convertiría en el mayor secreto industrial dela historia. Resolvió además comercializar el jarabe mezclado con soda, el refresco más elaborado de la época (la única bebida no alcohólica con burbujas).

Dice la leyenda que el nombre del producto se le ocurrió a su contable, Frank Robinson. Este pensó que dos letras “C” se verían bien en la publicidad, y sugirió Coca-Cola. No le dieron más vueltas. Empezó a vender el refresco en el establecimiento en el que trabajaba,la farmacia Jacobs. Para1891 ya generaban unas ganancias de en torno a 100.000 dólares, una gran suma en la época.

Robinson y los hermanos Candler (Asa y John) crearon ese mismo año The Coca-Cola Company. A partir de ahí la expansión fue brutal: en 1895 ya distribuían su refresco en todo EE UU y dos años más tarde empezaron a recibir los primeros pedidos del extranjero.

En una tienda de caramelos de Vicksburg, en Misisipi, el dueño no daba abasto vendiendo el nuevo refresco, por lo que se le ocurrió embotellar la bebida en pequeñas botellas de cristal (hasta entonces se servía desde dispensadores de soda). Los dueños de Coca-Cola no le hicieron mucho caso… hasta 1899. Fue ese año cuando se firmó el primer contrato para embotellar la bebida en todo EE UU, siguiendo un sistema que se conserva hasta hoy: la concesión de autorizaciones a empresas locales para que fabriquen, distribuyan y vendan el producto a partir de un preparado básico suministrado por Coca-Cola.

En 1915 se celebró un concurso de embotelladores para crear un diseño único, ya que cada distribuidor lo servía hasta la fecha en su propia botella de cristal. El ganador fue Alexander Samuelson, y aún hoy, casi 100 años después, su botella contour sigue siendo el icono comercial más ampliamente conocido del mundo. Se sigue diciendo que es el diseño más familiar de la historia de los productos de consumo, al asociarse el característico recipiente con los buenos momentos y las celebraciones.

Precisamente el marketing es una de las dimensiones en las que siempre ha destacado la compañía. Ya en 1894, tres años después de nacer, la empresa decidió colocar su marca en calendarios, murales, bandejas, relojes…, cualquier lugar visible para el gran público. Esa tarea se acompañó de trabajar a fondo los puntos de distribución: se quería lograr que cualquiera que quisiera una Coca-Cola la pudiese conseguir rápidamente, estuviese donde estuviese.

Crecimiento exponencial

En los años veinte, el refresco de la etiqueta roja ya gozaba de una popularidad tremenda. En 1923 se lanza la caja de seis botellas, un pack que tuvo muy buena acogida en la época (y que luego imitarían, por ejemplo, las cervezas). A finales de la década, Coca-Cola superó en ventas a los distribuidores de soda, empezando así el irreversible declive del refresco preparado hasta entonces más exitoso.

 
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Como ya sucedió con otros productos, los marines estadounidenses contribuyeron a instaurar en el Viejo Continente el consumo de la Coca-Cola. La voluntad de satisfacer las necesidades de la tropa llegó a tal extremo en la Segunda Guerra Mundial que el general Eisenhower, entonces responsable del Cuartel General Aliado en el norte de África, solicitó en 1943 a Washington el envío de equipos y material necesario para construir diez embotelladoras de Coca-Cola para abastecer a los soldados americanos. Se acabaron montando 64 plantas.

En 1945, los responsables de la compañía deciden registrar la palabra Coke como marca oficial, tras comprobar que se había popularizado mucho en Estados Unidos.

El tremendo crecimiento de la compañía, una auténtica multinacional ya desde los años treinta, impulsó la compra dela corporación Minute Maiden 1960. Además de la empresa de zumos se adquirió también Duncan Foods, una importante productora de café.

La variedad llegó a Coca-Cola en 1982. Coca-Cola Light (Diet Coke) se lanzó en EE UU a modo de prueba para adaptarse a las nuevas exigencias calóricas dela sociedad. Fue un éxito, cosa que no se puede decir, por ejemplo, de Cherry-Coke (sabor a cereza).

Pero su mayor fracaso llegó en 1985. Para combatir el avance de Pepsi, que estaba ganando cada vez más cuota de mercado, la compañía decidió reinventar la fórmula y cambiar el sabor, lanzando el resultado bajo el nombre de New Coke. El fracaso fue tan tremendo que solo tardaron dos meses en volver a producir Coca-Cola de acuerdo con la receta tradicional (y llamándola Classic Coke). Paradójicamente, la ola de quejas propiciada por el experimento y la restauración de la fórmula original ayudaron a la postre a levantar las ventas frente a su más cercano competidor. Una muestra más de la tremenda importancia que ha alcanzado la marca en todo el mundo.


La fórmula secreta más deseada de la historia

La fórmula desarrollada en 1886 por el farmacéutico estadounidense John Pemberton se ha mantenido sin cambios desde entonces. Y probablemente sea el secreto industrial mejor guardado de la historia, lo cual no ha evitado el surgimiento de centenares de imitadores. Ya en 1926, The Coca-Cola Company contrató a la famosa agencia de detectives Pinkerton para que investigaran en los bares, tomando muestras de todas las bebidas que encontraran para analizarlas químicamente. El resultado, según la compañía: no menos de 7.000 falsificaciones.

La codiciada fórmula, denominada Merchandise 7X, está guardada bajo llave desde su creación en el Sun Trust Bank Building de Atlanta. “Solo dos personas conocen exactamente la fórmula y la manera de mezclar correctamente todos sus ingredientes”, cuentan desde la compañía. “Nunca viajan juntos, ni coinciden en los mismo lugares, ni comen los mismos platos, ni duermen en el mismo hotel”.

Con todo, han sido muchas las personas y medios de comunicación que han afirmado a lo largo de los años haber descubierto la receta en cuestión. Pero la realidad ha ido desmintiendo una a una todas estas proclamas. Coca-Cola, de momento, no hay más que una.


Vía|Manuel G. Pascual

Coca-Cola, el jarabe que cambió la vida
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