Cuatro empresarios vallisoletanos crean la primera cerveza natural

 
Agencias.
La fórmula de Cerveza La Loca Juana es “un secreto mágico”. De hecho, tan pronto dieron con él, empezaron a comercializarla sin esperar a tener una fábrica propia: “Teníamos una receta muy potente y queríamos testar en el mercado su aceptación” afirma Jesús Herrero, uno de sus creadores.
Y es que con sólo un par de semanas de vida, este zumo de cebada de baja fermentación ya se elabora artesanalmente en pequeñas cervecerías externas. El objetivo a corto plazo es construir una planta que costará un millón de euros y que tendrá capacidad para producir hasta 300.000 litros.
Así es como ha nacido la primera cerveza de una de las tierras con mayor tradición de vino del mundo -Valladolid-, con la pretensión de convertirse en un producto elitista y cien por cien castellanoleonés. El nombre es un homenaje a Juana la loca, una “mujer moderna para la época y ciertamente incomprendida. Estuvo injustamente encerrada 50 años por su padre y por su hijo y nosotros queremos rendirle tributo dándole libertad por mucho tiempo”, cuenta Herrero.
La pequeña producción totalmente artesanal que tienen actualmente les ha llevado a restringir la distribución, permitiendo únicamente la compra de 16 botellas por cliente y mes. La mayor parte de las ventas se hacen por Internet desde su página www.cervezajuanalaloca.es, habiendo sólo dos bares y una tienda en la capital del Pisuerga que sirven la bebida: “Hasta que no tengamos más producción, así va a seguir”, añade.
No obstante, a medida que puedan hacer frente a la demanda, irán abriendo su mercado, empezando por abarcar toda la región hasta poder cubrir toda España. Por eso, ahora el objetivo es vender 15.000 botellas antes de que finalice el año: “Es muy poco pero pensamos ir incrementando paulatinamente esta cifra”, explica uno de los fundadores.
Independientes
La empresa no pertenece a ningún gran grupo y han rehusado de contar con ayudas institucionales: “Por el momento, lo importante es que la inversión sea rentable por sí misma y, por tanto, interesante para los accionistas y para la sociedad”, dice Herrero.
Sin embargo, todos los socios tienen experiencia en el mundo de las bebidas. Alternan su aventura en el mundo de la cerveza con su negocio de enoturismo vamosdevinos, donde ofrecen desde hace años excursiones y talleres de cata para legos en el vino.
El encargado del Pigiama, uno de los bares donde se vende la cerveza, José María Mendez, vendió las dos primeras cajas en una semana.

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