Disyuntiva sin respuesta

 

Hace unos días recibí un PowerPoint que hace reflexionar, y que, además, tiene la particularidad de que la reflexión siempre es mala. Es un PwPt de denuncia, como otros tantos que circulan por ahí, pero este denuncia una situación, o inevitable, o, para bastantes, de alternativa poco deseable. Tal vez lo conozcan, lleva por título “Coltan” y sí, efectivamente, se refiere a esa aleación ‘que usan los móviles’.

El Coltan es una mezcla de dos minerales, la Colombita y la Tantalita, y se utiliza en algo megaesencial para la vida actual: la fabricación de condensadores eléctricos. Los condensadores eléctricos existen desde hace mucho, pero los de hoy en día han de cumplir dos características que son esenciales: su capacidad ha de ser superexacta, y han de ser lo más pequeños que sea posible, auténticas miniaturas, vaya; ¿por qué esas características?, pues porque cualquier elemento electrónico, desde un teléfono móvil a una sistema de guía de misiles, pasando por esa cámara que porta en su bolsillo llevan esos condensadores que a cada día que pasa deben cumplir más estrictamente esas dos características, y ello sólo puede ser conseguido con condensadores fabricados con Coltan, al menos hasta ahora.

Un problema que tiene el Coltan es que es muy escaso, otro que se halla en muy pocos lugares del planeta, otro más que la mayoría de esos lugares son, por decirlo de una manera suave, lugares en los que las garantías jurídicas de las personas se respetan bastante poco: el 80% de la producción se obtiene en la República Democrática de el Congo. A partir de ahí, Uds. mismos.

Todo lo anterior era para llegar aquí, y no, no quiero hacer un canto a favor de los trabajadores de las minas que son explotados, oprimidos y, en muchos casos, asesinados, de eso ya se han ocupado informes muy bien escritos. Lo que yo quiero poner encima de la mesa es lo siguiente:

Por un lado, el Coltan es un elemento esencial, insustituible. Hoy nuestra vida no sería igual sin él; y no, no digo que fuese peor o mejor, no entro en valoraciones, sólo digo que sería radicalmente diferente, y esa vida distinta supongo que para unas personas sería mejor y para otras peor; pero para la vida que llevamos, para mantener la vida que tenemos, el Coltan es ultraimprescindible.

Por otro las condiciones de vida a que son forzados quienes trabajan en su extracción como si de esclavos se tratase es ilógica desde cualquier perspectiva que se mire, luego hay que terminar con ella sin discusión.

Para acabar con ella existen tres opciones: 1) mañana, unos seres procedentes de una civilización exterior nos hacen un regalo: un procedimiento tecnológico para convertir arena de playa en Coltan, 2) Un comité de Naciones Unidas interviene en el proceso de producción de Coltán y regula las condiciones laborales de sus trabajadores mejorándolas hasta donde haga falta, y 3) se robotiza todo el proceso productivo.

 
Además >>  Cosas – 29

Pienso que la opción 1) aunque no del todo desdeñable sí puede ser calificada como de poco probable, por lo que la aparcamos. La opción 2) tiene muy buena pinta, pero es lógico pensar que, o bien, el precio final del Coltán se dispararía por lo que lo harían los bienes en cuya fabricación interviene, o bien debería pasarse a un proceso de intervención de los utensilios que se fabriquen con el compuesto racionando su acceso; evidentemente la opción 2) se trata de una posibilidad a considerar aunque sus implicaciones son, cuanto menos, importantes. La opción 3) es la más limpia: conmovidas las corporaciones que utilizan el Coltan por esas dramáticas condiciones de vida, diseñan un proceso que automatiza en su totalidad la extracción y elaboración primaria del elemento hasta colocarlo en containers a punto de ser exportados (evidentemente a los Estados productores se les pagaría el precio justo del material). Pero aquí surgen dos problemas: a) una vez automatizada toda la producción de Coltan, ¿qué harán las personas que en ella se ocupan una vez liberados de su esclavitud en una zonas sin posibilidad alguna de desarrollo?, b) ¿Cómo garantizar sin una ocupación militar del país que el precio justo pagado por el mineral será revertido en el pueblo por parte de unos gobernantes muchos de ellos en el punto de mira de la justicia internacional?

Complicado, ¿verdad?. Ahora, cuando respondan en su Tablet el mail que están recibiendo o cuando programen en su disco duro la grabación de esa película que mañana no podrán ver piensen en esto. Igual se les ocurre algo que permita que esas gentes encadenadas al Coltan mejoren su realidad y sus expectativas a la vez que Uds. pueden continuar con sus cosas y sus rutinas.

Ha subido la ocupación en USA. Mmmmmm. Ha bajado la tasa de paro, que no es lo mismo. En un año 2,6 M de personas se han desapuntado de la población activa; y el subempleo alcanza a 10,5 M, a muchas de ellas contra su voluntad; y el desempleo de larga duración ya afecta a 5,5 M: el 43% de la población desempleada. Y el subsidio de paro en USA dura, de media, 24 semanas. Sugerencia: hemos llegado a un lugar en el que siempre que oigan una buena noticia, siempre, averigüen la historia completa.

@sninobecerra

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

Disyuntiva sin respuesta

Comments are closed.