El futurista reloj de Seiko

 
J. Mendiola
Una revolución en la muñeca. Así plantea Seiko su futuro paso en lo que a relojes se refiere, y además, podremos disfrutar de ellos relativamente pronto. El fabricante japonés fue uno de los pioneros en lanzarse a la aventura de fabricar relojes digitales. El paso no era fácil: sustituir las agujas por unos impersonales números suponía una apuesta arriesgada que Seiko se atrevió a asumir en la década de los setenta. Sin embargo, los avatares del mercado han ido centrando a la firma nipona en los relojes analógicos, donde se han hecho fuertes, convirtiéndose en una de las marcas de referencia del momento. Sin embargo, y en un inesperado giro, Seiko planea asestar un golpe de mano a finales de este mismo año volviendo a lo digital, pero con un arma secreta: la tinta electrónica.
Tecnología de e-books en la muñeca
Posiblemente relacione la tinta electrónica o e-ink, con los lectores de libros electrónicos, y estará en lo cierto. Sin embargo, Seiko ha decidido optar por instalar dicha tecnología en una nueva gama de relojes, que aunque no tienen nombre por el momento, se conocen internamente como EPD. Las ventajas de emplear la tinta electrónica en los relojes de pulsera son varias, pero tal vez las más llamativas sean, por este orden, una gran nitidez en la pantalla incluso a pleno sol (estamos hablando de una resolución de 300 dpi) y también, un exiguo consumo de batería. Pero pese a ser ambos sólidos argumentos de venta per se, los EPD albergan muchas más funcionalidades que harán las delicias de los más geeks.
Entre ellas, por poner un ejemplo, el feliz poseedor del reloj contará con diferentes tipos de pantalla directamente configurables por el usuario (implica llevar un nuevo interfaz gráfico a voluntad) y por descontado, algunas de las prestaciones que ya lucen otros relojes de Casio, otro fabricante de renombre en el segmento de los digitales, como puede ser una batería solar o bien la sincronización inalámbrica con los diferentes relojes atómicos repartidos por el globo. Los EPD serán sumergibles y cuentan con las clásicas funciones de los relojes digitales. Todas, menos una: la pantalla e-ink tiene su talón de Aquiles en el refresco del contenido, lo que le impide reproducir la función de cronómetro, ya que no es capaz de reflejar en pantalla en tiempo real el paso de los segundos.
La nueva apuesta de Seiko viene a confirmar que el segmento de los relojes hi-tech se consolida con fuerza, y el nuevo púgil se las verá con la arriesgada opción de los suecos de Mutewatch, cuyo dispositivo saldrá al mercado en cualquier momento. Lo veremos posiblemente antes de Navidades, aunque eso sí, puede que se plantee seriamente la compra: se rumorea que tendrán un precio de venta superior a los 1.100 dólares, un listón demasiado alto incluso para los más tecnófilos…

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