El líquido con el que se mueven los sueños

 

‘El material del que están hechos los sueños’ en The Maltes Falcon (John Huston, 1941), sí, esos sueños y todas las necesidades  se tienen que estar moviendo y para eso hace falta un líquido escaso y caro.

El combustible de automoción es de los pocos bienes en los que aun reduciéndose su demanda el precio puede crecer debido a que, de media en la UE, más del 40% del precio final de un litro de combustible lo constituyen los impuestos varios que lo gravan. Y aún va a subir más el precio de estos aunque baje la demanda porque en España aún no se ha llegado a ese peso medio europeo de los impuestos en el precio final.

De alguna manera pienso que con la formación del precio de los combustibles sucede algo parecido a lo que sucede con el del oro: mucha gente compra oro pero muy poca compra cantidades -o futuros, o acciones vinculadas al metal- suficientes para influir en su precio. En el petróleo, piénsenlo, muy pocos elementos añaden su granito de arena hasta llegar al precio final.

Y luego están las comparaciones. Y las medias. Pienso que no tiene sentido comparar el peso de los impuestos en el precio de un litro de super en España y en Luxemburgo o en Portugal porque aunque aritméticamente un X% sea lo mismo en un país que en otro en términos de renta neta disponible -que es la que se usa para comprar (aunque en el próximo pasado no haya sido así)- no representa lo mismo un precio que otro -sea más o menos elevado- si se compara con esa renta disponible; ya no digamos si en un país comparamos unas regiones con otras.

El precio de los combustibles de automoción va a subir sí o sí, y su consumo también va a seguir descendiendo sí o sí. Su precio va a aumentar porque los impuestos que los gravan van a hacerlo ya que es un pago ineludible si se precisa realizar un desplazamiento, y aunque baje su consumo se intentará mantener la recaudación compensando lo uno con lo otro; claro que, sigo pensando, el consumo va a bajar mucho, pero mucho, en los próximos años debido a que la necesidad de desplazamiento va a caer muchísimo. Con ello puede conseguirse otra cosa: reducir el consumo de una commodity escasa, cosa que será utilizada para justificar el aumento de impuestos que la gravan.

A la vez, el aumento del precio de los combustibles puede tener otro fin: evitar que la economía entre en una situación estadística deflacionaria: caída continuada de los precios por derrumbe del consumo, que es lo que pienso va a suceder. Pero si el componente combustible del IPC aumenta, el político de turno puede salir por la TV anunciando que se ha evitado la deflación. Numerísticamente se habrá evitado, pero un país estancado verá como su IPC no cae con lo que el efecto drenador en las rentas no va a disminuir.

Resumen del resumen: pienso que deben prepararse para un aumento significativo en el precio que pagan por echar gasolina en su coche (o furgoneta, o camión); por lo que mi sugerencia es que empiecen a ponerse de acuerdo con vecinos y conocidos para ir a trabajos, tiendas, playas, discos y similares.

Una putada, si. Primero nos dicen que tener un auto es lo más de lo más porque nos da independencia, libertad y autonomía, y que en el transporte se gana una flexibilidad que el cochambroso tren no da; y que lo que cuesta su mantenimiento es un precio bajo para las ventajas que nos brinda. Pero luego se comienzan a poner normas, a imponer gravámenes y a subir precios que cada vez arranca una cantidad mayor a unas rentas medias estancadas en la mayoría de los casos. Cosas del cambio de modelo.

(Pero hay que hacer actos simbólicos: en Francia en Gobierno decidió hacer cosas para que el precio final del litro de combustible se rejese en … tres o cuatro céntimos.Hubieron protestas. Finalmente serán seis).

Además >>  Words

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¿Se han mirado de qué poderes dispondrá el Banco Malo, S.A. (BM) español y de cómo funcionará?. Literalmente podrá hacer lo que quiera en el mundo financiero, incluso sin decir ni informar a sus accionistas. Estará por encima de muchos aspectos de las leyes reguladoras existentes, y el BdE decidirá que activos entran en el BM y a qué precio: el BdE, nadie más. Evidentemente, el BM no existiría sin el famoso decreto de reestructuración y resolución ordenada de entidades de crédito que hoy debe aprobarse.

 

No descubro nada si digo que ambos elementos: decreto y BM suponen trasladar el mundo financiero español a una dimensión nueva. Ese mundo estará muchísimo más regulado, claro, pero eso, pienso, no será lo más importante. Lo más importante será que las cosas, en ese mundo financiero, tendrán que hacerse de una manera totalmente diferente, radicalmente distinta. De hecho, esa nueva forma de hacer será ya del nuevo modelo. España es una avanzadilla: lo diseñado para aquí se generalizará, lo aplicado aquí por la necesidad del rescate se hará común. ¿Mejor, peor?. Otra forma distinta.

(Ahora ya da igual, pero ante tanto poder para hacer y deshacer en el sistema financiero uno se pregunta por el estado real, pero real, real, en el que deben hallarse ciertas entidades financieras del reino. ¿Nos enteraremos alguna vez?).

Y por cierto. Cuando el partido que conformó el Gobierno que va a poner en marcha decreto y el BM concurrió a las elecciones del 20 N que ganó por aclamación, no recuerdo que que en su programa figurara mención alguna a que iba a hacer nada parecido a este decreto y a este BM; pero bueno, ya se sabe como van las cosas de las elecciones.

Y más por cierto. El Sr. Ministro de Economía ha dicho que el Banco Malo no va a costar ni un céntimo a la ciudadanía. Creo que entiendo lo que quiere decir. El Estado va a comprar basura a la banca a, digamos 40 euros el Kg, una basura que la banca tiene contabilizada a 100 y que por cada Kg ha provisionado en 35, es decir, 25 euros que los apechugue la banca y el Estado le da a la banca 40.

Si eso fuese como en el ejemplo, en el momento uno el coste para el pueblo español del Banco Malo sería de 40 eros el Kg de basura comprada, pero como se estima que diez años es un tiempo lógico para que el Banco Malo venda esa basura y recupere lo por ella pagado, (redoble de tambores) tal vez el Sr. Ministro de Economía diga que el coste para el contribuyente será cero porque está convencido de que como máximo en el 2022 -momento dos- el Estado habrá vendido cada Kg de esa basura transmutada en activos valiosos y perfumados por un precio que en términos reales será equivalente a 40 euros del 2012. Ingenioso.

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El Sr. Ministro de Industria argumentaba no hace mucho en relación a la posibilidad de un nuevo Plan Renove que ‘por qué unos españoles han de subvencionar a otros españoles que se compren un coche nuevo’, y ahora argumenta otra cosa. Lo que ahora dice para justificar el sí ya lo conocía cuando dijo no, en consecuencia, ¿qué le puede haber hecho cambiar de parecer?.

@sninobecerra

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

Vía|lacartadelabolsa

El líquido con el que se mueven los sueños
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