España saca toda su artillería para aplacar a los mercados

 

Zapatero descarta “absolutamente” un rescate a España y el Banco de España anuncia que ofrecerá más datos del riesgo del sector para acallar dudas.- Salgado confirma la estrategia de la deuda española y asegura que se están cumpliendo todos los objetivos.

El Gobierno ha sacado hoy toda la artillería pesada para hacer frente al acoso de los mercados y aplacar a los inversores que apuestan a que España acabará cayendo por el mismo agujero que, hasta la fecha, se ha tragado a Grecia e Irlanda. En un contraataque por tierra, mar y aire -en el plano dialéctico, financiero y en el de las cuentas públicas-, el Ejecutivo ha anunciado novedades para aumentar la transparencia de la banca; ha puesto de relieve la resistencia de la deuda del Estado y ha valorado el cumplimiento del programa de recorte de déficit para asegurar que, pese a la presión que está sufriendo, España no necesitará ser rescatada y mantiene la confianza, si bien no de todo, de una parte de los mercados.

La primera reacción de los inversores ha sido positiva. Después de marcar el enésimo récord histórico en lo que va de semana en 264 puntos básicos, la prima de riesgo, el mejor termómetro de la confianza en las finanzas de un país, ha logrado reducirse hasta los 243. No obstante, pasadas las seis de la tarde, cuando cesa la actividad de la mayoría de operadores europeos, ha vuelto a los niveles de ayer (246). Por este motivo, al final no ha podido anotarse la que hubiera sido su primera sesión a la baja de los últimos cinco días y ha cerrado en tablas (una mínima subida de 0,3 puntos básicos), lo que en cualquier caso supone el mejor cierre en una semana para olvidar. Con este resultado, habrá que esperar a la apertura de los mercados el lunes para confirmar la mejora. Eso si durante el fin de semana, tal y como ha sucedido en los dos últimos -G20 e Irlanda-, no hay novedad. En las Bolsas sí que no ha habido mejora.

El primero en abrir el fuego ha sido el presidente, José Luis Rodríguez Zapateo, que ha descartado “absolutamente” que el país vaya a tener que solicitar la ayuda de sus socios del euro, tal y como han hecho Grecia e Irlanda. Además, el jefe del Ejecutivo ha retado a los especuladores, a los que les ha advertido de que van a perder su dinero si siguen apostando en contra de España. Los inversores y analistas “que piensan a corto” sobre España se van a equivocar como pasó en junio cuando el diferencial de deuda española era alto “y los inversores que jugaron a corto, lógicamente no tuvieron los beneficios esperados”, ha afirmado en una entrevista a Rac 1.

 
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Desde la retaguardia ha tomado el relevo el Banco de España para informar de que va a aumentar los requisitos sobre la información que deben ofrecer los bancos y cajas acerca de sus activos deteriorados, lo que se puede entender mejor como su riesgo inmobiliario. Esta medida, que ha sido bien recibida por el sector ya que comparte la preocupación del supervisor por parar los pies a quienes ponen en duda que se ocultando datos, permitirá a todo el que lo desee bajar al detalle de las cuentas de las entidades. Gracias a ello, según ha explicado la vicepresidenta económica, Elena Salgado, cualquiera podrá someter a una prueba de solvencia o estrés test permanente a los bancos y cajas españolas.

Por último, la propia Salgado ha salido a la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, aunque su presencia no estaba prevista, para reiterar que el Gobierno está cumpliendo en tiempo y forma con los ajustes comprometidos ante Bruselas, así como con el calendario de reformas prometidas. También ha destacado que el programa de emisiones de deuda se está cumpliendo a rajatabla con una alta demanda, que ha aumentado entre los inversores extranjeros, y que en pos de la premisa de transparencia que se ha marcado el Ejecutivo han logrado fijar con las comunidades la publicación de sus datos de déficit trimestralmente. Además, ha querido demostrar hasta que punto el Gobierno tiene interiorizado la prioridad de alcanzar los objetivos de consolidación fiscal y reducir el déficit al asegurar: “No hay desviación y no la contemplamos, pero en el improbable caso de que así sea, por supuesto que actuaríamos”.

A modo de ejemplo de la capacidad de resistencia de España en términos de deuda, la ministra de Economía ha avanzado que van a reducir ligeramente el volumen de las próximas emisiones para evitar tener que pagar el sobreprecio que actualmente se le exige al Tesoro por culpa del rebrote de la crisis del euro. Recurrir a este margen es posible, ha añadido Salgado, porque el Estado tiene cubiertas todas sus necesidades de financiación de aquí a final de año. Las palabras que mejor resumen la actitud actual del Gobierno, ha añadido por su parte el vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, son dos: “Transparencia y determinación”.

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