Estrategia

 

Santiago Niño Becerra.

Hace unos días recibí un mail de un lector; no había ninguna imagen insertada, pero era muy gráfico. Este era el texto. “Trabajo en una fábrica en la cual hacemos (un tipo de equipamiento industrial para un nicho del sector de la distribución), creo que este sector está bastante ligado con la construcción con lo cual así que nos ha bajado tanto los pedidos. Llegamos a estar 42 personas en 2008 ahora estamos 23. Creo que esto de (lo que ocupa dicho nicho) está bastante parado en España, también exportamos parte de las maquinas a China y México aunque cada vez también mandamos menos viajes, ¿puede ser esto por lo que dice usted de que España no va a salir por la viá de la exportación? nuestro jefe nos habla de que en China dentro de unos años necesitaran para tanta gente (mucho de lo que nosotros fabricamos) y blabla, entonces ¿porque esta bajada en la exportacion?.

No entiendo como un país como España o sea nosotros, exportemos a China si somos un país de mano de obra cara en comparación con ellos ¿no les saldría mejor invertir allí en China y fabricarlo allí?. El jefe nos dice que este año ha sido muy bueno en ventas a pesar de la crisis, yo no me lo creo porque no hemos hecho ni la mitad de máquinas que hacíamos. Nos han hablado que habían invertido 4 millones de euros en una línea de producto nuevo la cual otras fabricas dedicadas a esto ya la tienen, que por cierto lleva 6 meses de retraso pero ¿cree usted que esa es la salida?¿cree usted que esta fabrica tiene los días contados?”.

Mi respuesta:

“Dice Ud. que desde el 2008 su empresa ha reducido la plantilla el 55%: eso es un porrón menos de gastos, a lo que puede que haya que añadir que sus salarios y pluses se hayan congelado, lo que aún disminuye más los gastos. Si la empresa ha conseguido mantener sus líneas de financiación (el producto que Uds. fabrican es algo necesario) y no han tenido impagados, financieramente estarán bien. Y si han optimizado consumos y mejorado la logística, habrán reducido aún más los costes. En consecuencia, aunque vendan menos unidades y a un precio menor, posiblemente el margen neto unitario haya crecido, por lo que el año ha sido bueno. Evidentemente es pensar de otra manera: es hacerse más pequeño: justo al revés que antes”.

Vamos por aquí: menos, menor, mínimo.

Otro lector me envió otro mail en el que tan sólo había dos cosas: la letra de una canción y un archivo musical. La canción lleva por título “Comunicado Empresarial Para La Concordia Y El Bienestar Social” y es del grupo musical ‘Gatillazo’. Reproduzco la letra, no sé si la conocen:

“Nunca más vais a tener trabajo ya no os necesitamos más.
Porque es mentira que se trate de una crisis
El trabajo está muerto y éste es su funeral.
Y se acabó, es el fin.
Ya nadie necesita al proletario feliz.

Nunca más vais a tener trabajo ya no os necesitamos más.
Porque es mentira lo que dice el gobierno
nosotros les pagamos por reírse de ti.
Y se acabó, es el fin.
Si el trabajo está muerto ¿Qué es un trabajador?
El puto sindicato está en el ajo también
mantienen su chollo por tenerte engañado.
Pero todo se acabó, es el fin
habéis perdido la lucha final.

Nunca más vais a tener trabajo
ya no os necesitamos más.
Tenemos el dinero y toda la tecnología
y ahora que todo es nuestro no hacéis más que estorbar
si lo tenemos gratis pa que coño pagar
menuda puta mierda tu fuerza laboral.
Y se acabó, es el fin
…es la internacional!!”

 

Los intérpretes de esta pieza son jóvenes que tocan para jóvenes, no se trata de expertos en asesoría laboral hablando para consultores en recursos humanos, ni siquiera hablan para altos directivos, ni tan siquiera para profesionales integrados en la estructura de una multinacional; hablan a los jóvenes de lo que, piensan, es la realidad. Mi lector me aclaraba que la música del grupo ‘Gatillazo’ se encuadra en el apartado Punk. Mientras leía el texto de mi lector recordé el lema del genuino Punk, aquel que nació en Londres en el 73: “No Future”. ¿Mera casualidad?.

(Los 110 Km / h. Decenas de personas me han estado comentado más o menos lo mismo, señal de que debe ser bastante evidente. La/el ciudadana/o de a pie tiene un presupuesto para combustible -aunque no esté escrito en un papel-, por lo que si el precio de la gasofa sube más de lo psicológicamente asumible, consume menos. Supongamos que las cifras de reducción de consumo por circular a 110 Km / h que ha publicado el Gobierno sean totalmente ciertas, eso querrá decir que si una/un conductora/or, de la parte que circula por tramos de vías en los que se hoy se pueda circular a 120 Km / h, no rebasa ni un milisegundo el nuevo límite y si tiene su vehículo perfectamente calibrado, consumirá una menor cantidad de combustible del que consumía cuando circulaba por esas vías a la velocidad ‘vieja’, por lo que su presupuesto para combustible le dará para más. (La matización de ‘la parte que circula por tramos de vías en los que se hoy se pueda circular a 120 Km / h’ es importante: en el porcentaje que circule por ciudad o por vías en las que la velocidad máxima permitida se halla por debajo de 120 Km / h no consumirá ni un cm3 menos de combustible del que consumía).

Pues bien, contando con la psicología del mensaje y con que la gente circule a 110 Km / h (¿a qué se instalan muchos más radares?), la cantidad de pasta que cada persona dedique a combustible se reducirá, lo que dará margen para que el precio final por litro de combustible pueda subir sin que se rebase ese presupuesto, ‘subida de precio’ que perfectamente puede ser por la vía de aumento de los impuestos que gravan los combustibles: del precio que Uds. pagan por un litro, casi el 50% de lo que apoquinan son impuestos.

En una atmósfera de recaudación a la baja por caída de la actividad que está provocando la crisis sistémica y que, pienso, irá a más, la subida de los impuestos que afectan a los combustibles, sigo pensando, está cantada: son ingresos asegurados, al menos para compensar la menor recaudación que provocará el menos consumo de combustible derivado de la crisis.

Es decir, auguro subidas de impuestos que afectan a los combustibles y que el Gobierno español justificará con el ya conocido argumento de que el precio de los combustible en España es mucho más bajo que en la UE, lo que, en base al PIB pc, es cierto aunque cada vez la distancia es menor, y sólo para algunos países. La ciudadanía lo aceptará debido a que aún con la subida no se superará su presupuesto debido al ahorro que el paso a 110 Km / h ha producido; y luego, cuando el precio del crudo continúe subiendo y el precio final del combustible lo haga, el Gobierno siempre podrá decir que ese precio es consecuencia del aumento de precio del barril; y bueno, siempre se puede bajar la velocidad máxima a 65 km / h, ¿no?.

En resumen: pienso que existe mucho afán recaudatorio detrás de esa rebaja de velocidad; recaudatorio, porque, ¿de verdad se busca el ahorro de combustible?, pues que se eduque a las/los automovilistas: para compartir coche, por ejemplo; y que se fomente el transporte colectivo: mejorando su funcionamiento; y si las cosas se ponen verdaderamente feas, racionando su acceso, o disuadiendo de su uso: con tasas verdaderamente prohibitivas, o una combinación de todo; pero bajar la velocidad en 10 Km / h, parece que la gente no lo ve, y me apunto).

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

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