Impresiones

 

Un mail de una lectora: de hace unos días: unos temas complejos, feos, polémicos, que no dan votos, más bien los quitan; temas a marginar. Habría quien calificara de demagógico lo que dice mi lectora, pero ahí está, y, pienso, no es casualidad que lo diga ahora. Insisto: no comparto, expongo: un punto de vista que puede no ser una excepción.

“Vuelvo a escribirle (…) para hacerle unos comentarios sobre cosas que he vivido/observado recientemente.

En primer lugar, últimamente se habla mucho del coste que tiene para el país el hecho que se pueda hablar en cualquiera de las lenguas co-oficiales en el senado. Se dice que eso tiene un coste de 12.000 euros al día. Mi pregunta es, ¿4 intérpretes cobran 3.000 euros cada uno al día? Señorías, igual ustedes han contratado a 4 intérpretes que les están timando. Pagarles esos sueldos es de (un taco). Busquen en cualquier portal de ofertas de empleo y es imposible que no encuentran algo de presupuesto bastante más reducido. ¿O será que esos 4 intérpretes tienen algún tipo de conexión con algún partido político que tal vez la ciudadanía debería saber?

En segundo lugar. No logro entender cómo en este país una familia formada por padres, ambos sin empleo y 3 hijos (familia A) vive mejor que una familia formada por padres, los dos trabajando, y un hijo (familia B). Los primeros tienen ayudas por no tener ingresos, libros del colegio gratis, comedor gratis, derecho a vivienda de protección oficial, etc., etc. Los segundos lo pagan todo y ninguna facilidad. ¿No sería más lógico que se premiara el trabajo en vez de castigarlo? Creo que el problema de este país es que se mezclan los conceptos de solidaridad y ayudas con vivir del cuento.

Porque en los dos casos planteados, si a la familia B se le restan de sus ingresos todo lo que la familia A no paga, al final resulta que los ingresos netos de la familia B son menores que los de la A, y esto no puede ser. ¿Cómo pueden tener el comedor del colegio gratis los niños que tienen al menos a uno de sus padres sin empleo? Si no tienen trabajo pueden ir a recogerlos y hacerles la comida en casa, ¿no? ¿por qué pagárselo? Sería más lógico que lo tuviera gratis la familia B, que precisamente porque trabaja no puede hacerlo. Esto es un despilfarro de recursos!!
Sobre el tema de la formación y el desempleo juvenil. En mi caso tengo formación superior y sigo formándome a mis 31 años porque me gusta aprender. Soy consciente de que en este país eso jamás, o casi nunca se valora, y por eso me planteo irme. Una cosa que sí he observado es que se habla mucho de la formación de los trabajadores. Mi pregunta es ¿y para cuando la formación para empresarios?

Me he encontrado ya un par de veces, a lo largo de mi vida profesional, que mis superiores (de unos 45 – 50 años) me apartan y me desvaloran por miedo a que les pueda “quitar el trabajo”. Y cuando eso pasa no hay nada que hacer. O aguantas por necesidad o te vas de la empresa. Porque eso quita las ganas de seguir esforzándote.

Y los empresarios o los superiores de mis superiores no quieren verlo. Mientras ellos sigan ganando dinero de algún modo, les da igual lo que pase entre sus filas. Y no se dan cuenta de que pierden valor, o nuevas formas de ver/hacer las cosas. A ver, me imagino que si yo tuviera 50 años y necesitara el trabajo y viera una amenaza en alguien, también tendría miedo y no sé lo que haría…

Pero no me parece bien que a los jóvenes se nos desmotive de esta manera tan descarada. Por mi experiencia, si no entras en una empresa directamente como mando intermedio por lo menos, no tienes nada que hacer. Acabarás amargado por alguien a quién le harás sombra. Hay un problema de actitud en el trabajo muy grande en este país. No tengo claro si a nadie le interesa que se solucione. Empiezo a pensar que no”.

 

Dirán que se percibe una insatisfacción, una cierta falta de objetividad, que si fuese en una berlina de representación con chauffeur hasta el aeropuerto para hacer ese viaje de negocios en un jet privado no diría eso, que si tuviese unos ingresos anuales de siete cifras tampoco lo diría. Puede que no, puede que no, pero la pregunta no es esa, sino, ¿cuántas personas piensan lo que mi lectora escribió?.

(‘La intervención militar en Libia está justificada’: pregunta: ¿por qué está justificada hoy y no lo estaba hace cinco años?, ¿por qué está justificada en Libia y no lo está en otro sitio?, ¿es que hay libertades de primera y de segunda y poblaciones con ansias democráticas de clase A y de clase B?. Ya lo hemos dicho numerosas veces: las cosas suceden cuando la evolución de esas cosas hace necesarios esos sucesos, y desde hace años el petróleo ha dejado de ser una commodity más y se ha convertido en un elemento estratégico, como otras: el grano; siempre lo fueron, ya, pero hoy lo son más.

Los dictadores que eran necesarios para preservar el orden en países productores cada vez lo son menos porque hoy es posible preservar el orden sin intermediarios, ¿el ejemplo más ejemplar?: Iraq y su zona petrolera de Mosul – Kirkuk: un modelo a seguir).

(Mañana, a las 15:30 h, doy una charla en el Instituto de Educación Secundaria de Puig-reig; la entrada es gratuita. Si tienen tiempo y les apetece, ya saben.

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

Fuente: La Carta de la Bolsa 

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