La vivienda, de nuevo

 

Santiago Niño Becerra.

Me remite un lector un mail en el que analiza lo que, en su opinión, es el mercado de la vivienda. Es un profesional que reside en una gran ciudad española Realiza una división del mismo de una serie de grupos característicos. Este es su texto:

“Hay tres tipos de viviendas;
1 – Las comodities Viviendas en zona de segunda, pisos pequeños viejos, sin ascensor… pero en condiciones buenas para vivir; tradicionalmente se han convertido en barrios de extranjeros.  Saldrán muy baratas ya que salen como churros y bajaran mucho porque a quien le interesa la vivienda no puede pagarla, y quien puede pagarla no la quiere.

2 – Las viviendas buenas en zona residencial que puede tener dos orígenes
a .Si viene de promotora resiste mucho el precio y no bajan porque han ido vendiendo la promoción (en un piso de 300.000 Euros no bajaban un 10% diciendo que firmaba esta semana).
b. Si ya está el banco por el medio (antes de salir a subasta tratan de venderla a las buenas), y se ha quedado la promoción y hay muchos, sí bajan bastante para quitarse de en medio el piso.
c. Particulares que depende de su situación negocian o no. Aquí depende cuando compraron, porqué venden (una separación o quedarse en el paro) y la oferta de la zona (o el mismo edificio)

3 – Viviendas buenas en zona Premium:  Son difíciles de encontrar y como me han dicho “las joyas hay que pagarlas”. Es lo que sería un piso de cinco habitaciones en paseo de Gracia. Son viviendas con dos plazas de parking más de 140 metros, orientación sur, todo exterior, muy equipados (AA, Calefacción, parquet, puerta Acorazada, climalit, etc) Tiene también dos orígenes:
a. De promotor:  No baja precio o muy poco y están buscados y repartidos a amistades (son joyas).
b. Particular: Normalmente son herencias o una separación. Lo cual tiene un componente de suerte el que baje. Si se trata de un empresario, es duro negociando pero al mismo tiempo no deja romper la cuerda “quien regatea comprar quiere”, vendiendo el piso arregla algo de la empresa.  En cualquier caso no se resiente el precio porque hay pocos, y siempre hay gente que valora esa zona.

(…) mis dudas vienen en el punto 3.  ¿Crees que estos también bajarán o hay alguna variable no tenida en cuenta?”.

Mi respuesta:

“Básicamente estoy de acuerdo con la división que haces pero pienso que lo que va a determinar la evolución del precio de la vivienda es: 1) la del desempleo: impago de hipoteca, etc., 2) las posibilidades de pago de deudas de las empresas, constructoras/promotoras, o no (hay empresas que tienen activos inmobiliarios), y 3) la situación de las entidades financieras. Como los tres, pienso, van a peor el precio irá bajando, de media, mucho. Claro que la vivienda media en Pedralbes o en El Viso bajará menos que la vivienda media en La Verneda o en Moratalaz, pero también bajará”.

Además >>  Niño-Becerra: To be or not to be

Añado ahora: desde el 2007 la vivienda en Irlanda ha bajado el (40 – 50)%, en el reino el 20%, luego …

 

(Me escribió hace un par de días un lector:

“Ayer en una entretenida conversación con un oficial de (nombre de un cuerpo de seguridad del Estado) de mucha parte de la provincia de (nombre de una provincia española), me dejó acojonado.

‘Roban comida, entran a las casas de pueblo a robar chorizos, lechugas, patatas, huevos y lo que sea de comer. Eso ni lo tocamos, es que ni nos movemos, PORQUE NO TENEMOS GENTE Y CADA VEZ MÁS RESTRINGIDO EL USO DE VEHÍCULOS Y GASOLINA (en mayúsculas en el original).

Ahora la gente, elegantemente vestida (para disimular) entre en (un par de nombres de cadenas de grandes superficies) y coge en su carro una barra de pan, varios briks con jamón, queso, chorizo, etc. y una o dos latas de cerveza o una botella de vino. Hacen su bocadillo y lo van comiendo. Cuando los vigilantes a través de las cámaras lo van a reñir responden: ‘Estoy comiendo porque tengo hambre, pueden ustedes llamar a la Guardia Civil, al Juez o a quien quieran. Seis días en la cárcel me garantizarán la comida durante ese espacio de tiempo’”.

OK, supongan que el oficial, un poco o un mucho influido por la situación, un poco o un bastante desbordado por las circunstancias, exagere en el 30%, en el 40%, y dedúzcanlo de lo dicho. Lo que queda es para meditar).

(Una lectora que me envía muchas cosas interesantes me remitió ayer un link sobre la quita de ese banco danés de nombre complicado. Mi respuesta fue la siguiente: ‘A ver, Elena (ese es su nombre), las cosas no se dicen porque sí ni los números se dan al buen tún tún. Ayer Trichet dijo lo que dijo; de una quita de Grecia del 40% se lleva hablando hace semanas; ahora esto. La pregunta es: ¿es el 40% la parte ficticia de PIB que debe desaparecer?’ (Desaparecer porque fue consecuencia de todo lo que se hizo durante el tiempo que ‘el mundo fue bien’ precisamente para qué fuese bien)).

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

Fuente: La Carta de la Bolsa.

La vivienda, de nuevo
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