Los tambores de opa vuelven a sonar en el sector eléctrico

 
Los tambores de una oferta de compra hostil en el sector eléctrico suenan con fuerza. Los presidentes de las grandes compañías se han mostrado preocupados por la fuerte caída de las cotizaciones, ya que abren la puerta a una oferta no solicitada.
En las reuniones mantenidas en las últimas semanas entre los señores del kilovatio, este riesgo ha sido uno de los temas de conversación recurrentes, según explican fuentes consultadas por este diario.
En las mismas se asegura que el próximo mes de septiembre podría producirse una opa si la financiación en los mercados internacionales mejora para aprovechar los precios significativamente bajos que tiene el sector en estos momentos, derivados de la inestabilidad regulatoria que ha generado la congelación de la tarifa eléctrica y la apertura de la negociación de un Pacto de Estado entre el Ministerio de Industria y el Partido Popular.
Con la reciente operación de Enel (ENEL.ITENEL3,6800 -1,47% -0,06) sobre Endesa (ELE.MCENDESA18,415 -0,83% -0,16) y la compra de Fenosa por parte de Gas Natural (GAS.MCGAS NATURAL12,615 -0,98% -0,13) todas las miradas se centran ahora principalmente en Iberdrola.
La eléctrica que preside Ignacio Galán (IBE.MCIBERDROLA5,195 -0,82% -0,04) es una perita en dulce por su presencia en el sector de las renovables, su implantación en Estados Unidos y su mix de generación, una combinación que ha servido para poner los dientes largos no sólo a las eléctricas extranjeras como E.ON y EDF, que han analizado en varias ocasiones la situación de la compañía, sino también en España donde mantienen un duro tira y afloja con ACS, la constructora de Florentino Pérez. De hecho, la operación que está negociando de desinversión en Abertis podría proporcionarle 2.000 millones para invertir posteriormente en la eléctrica o para reducir su nivel de deuda.
E.ON, eterna candidata para compras, también dejó claro en su desembarco en España que no había llegado para ser un convidado de piedra. Prueba de ello es que la compañía sigue invirtiendo y entrando en nuevos negocios como el gas natural. El por entonces consejero delegado, Wulf Bernotat, explicó que su intención era convertirse en la segunda compañía eléctrica del país. De hecho, la empresa germana estuvo analizando Iberdrola antes de entrar en la batalla por Endesa.
EDF es también otra de las grandes eléctricas que tarde o temprano tendrá que aterrizar en España. La compañía francesa ya mantuvo un corto enfrentamiento con Iberdrola en su primer intento de desembarco que les llevó ante los juzgados de Bilbao.
Entre las voces del sector que han planteado abiertamente la posibilidad de movimientos corporativos figuran personajes tan autorizados como el presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), Pedro Rivero, que auguró en una reciente comparecencia que existía la posibilidad de nuevas operaciones de concentración empresarial en el sector energético.
Para el máximo representante del sector la situación es muy clara: “Creo que no han acabado las operaciones, tras la fusión de Gas Natural con Unión Fenosa, y la de Endesa en Enel”.
‘Champions’ europea
“Estamos construyendo el mercado interior único de la Unión Europea, y hay una serie de jugadores que tienen que jugar en la Champions europea. Como consecuencia de eso, creo que se producirán más movimientos”, consideró.
Rivero no aventuró cuáles serán esas operaciones, “a lo mejor es la menos previsible. Eso sí, no descartó que, incluso, se puedan producir operaciones de concentración internacionales”.
Según indicaron fuentes del sector, la congelación de la subida de la luz prevista para el pasado 1 de julio deja en una situación de debilidad al sector. Las eléctricas pierden en total 1.000 millones de euros que irán a parar directamente al déficit de tarifa.
Los señores del kilovatio han hecho llegar al ministerio de Industria sus preocupaciones por la situación del sector e incluso ha sido uno de los temas de conversación en algunas reuniones del Club Español de la Energía.
Las patronales sectoriales consultadas por este diario también reconocen que existen muchos rumores sobre una posible operación corporativa, pero en estos momentos añaden que es posible que la inestabilidad del sector les mantenga alejados. No obstante, una vez que el marco regulatorio pueda estar más claro y el déficit de tarifa comience a colocarse, se puede presentar la oportunidad para realizar una oferta de compra.
Moody’s provocó el miércoles una nueva inquietud, ya que la decisión de alertar sobre una posible rebaja del rating supone un duro golpe para las empresas que verían así como se encarece su financiación en los mercados internacionales.

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