Manipulación del precio y de estadísticas, información confidencial, …no es leyenda urbana

 

Moisés Romero_La Carta.

 
Es un clamor popular. Ya lo he escrito la semana pasada: abunda el sentimiento de manipulación de los mercados globales aprovechando la falta de negocio y de inversores finales y los manguerazos de los bancos centrales, que siempre van a parar a las mismas alforjas. Pero esto no es nuevo. La Bolsa está plaga de escándalos relativos a la manipulación del precio de las acciones, tráfico de información confidencial y asuntos varios de idéntico tono que han ido minando, de manera progresiva, el sentimiento de los actores en el mercado y elevando a la máxima categoría la leyenda urbana de que la Bolsa es cosa de pocos. Hoy voy con algunos ejemplos sonados de manipulación en Bolsa y de las estadísticas, con el caso de Grecia a la cabeza y a los que seguirán otros ¡Ya lo verán!. Comienzo con actores de carne y hueso y termino donde nunca debería terminar: en los aledaños de bancos centrales como la Fed. Primera historia. El 24 de noviembre de 2008, el segundo hombre más rico de China, según la revista Forbes, Huang Guangyu, y propietario de la mayor cadena de electrodomésticos, fue detenido por operaciones financieras ilegales. Con 5.000 dólares había instalado un pequeño comercio especializado en electrodomésticos, que antes se vendían solamente en centros comerciales, lo que le llevó a ser considerado popularmente como un joven que de la nada se hizo multimillonario por haber detectado un nicho en el mercado. Según Caijing, el multimillonario chino fue detenido por manipular el precio de las acciones de la empresa inmobiliaria ST Jintai, propiedad de su hermano mayor, Huang Junqin. Huang Guangyu, también dueño de la inmobiliaria Pen Run, fue hace años investigado por su implicación en una trama de créditos ilegales aunque en enero del 2007 Guomei dijo en la Bolsa de Hong Kong, donde cotiza, que había quedado limpio.
 
En España, el 2 de julio del año pasado el empresario murciano Trinitario Casanova fue llamado a declarar como imputado ante la titular del Juzgado de Instrucción número 26 de Madrid, Concepción Jerez, por la presunta difusión de noticias falsas para intentar alterar el precio de las acciones del Banco Popular en beneficio propio.
 
Por esas mismas fechas, en Nueva York comenzaron a leerse cosas interesantes acerca de la Investopedia, un sitio web de Forbes que supervisa la financiación de los agentes del mercado. Uno de los temas que les preocupa es la manipulación del mercado, acciones por las que uno o varios ‘megainversores’ influyen indebidamente en el supuestamente libre funcionamiento de los mercados. Existen otras webs independientes que sirven para que el “no iniciado” sea consciente de las prácticas de manipulación a las que el mercado está sometido. Existe un término que define muy bien este hecho: Ghosting.
 
Ghosting define la práctica ilegal que dos o más creadores de mercado realizan para tratar de influir y cambiar el precio de una acción. Esta práctica es ilegal, porque los creadores de mercado están obligados por ley a actuar en competencia unos con otros. Se ha utilizado el término ‘Ghosting’ porque como una imagen fantasmal, estos métodos son difíciles de detectar. En los mercados desarrollados las consecuencias del ‘Ghosting’ pueden ser graves.
 
Hace unos meses supimos que la aseguradora estadounidense AIG ocultó durante la crisis financiera pagos por valor de 62.000 millones de dólares (43.300 millones de euros) en las comunicaciones enviadas a la Securities and Exchange Commision (SEC) a finales de 2008, con conocimiento de la Reserva Federal de Nueva York, según unos e-mails existentes entre los abogados de la aseguradora y la Fed neoyorquina, citados hoy por la prensa estadounidense. Estos correos electrónicos muestran conversaciones entre ambas partes sobre la idoneidad de revelar a la SEC información sobre los pagos de la división de AIG de productos financieros a determinados bancos.
 
Al parecer, y según los correos electrónicos, que fueron revelados por el congresista republicano Darrell Issa, miembro de un comité de la Casa Blanca dedicado a la supervisión, el objeto de ocultar esta información era evitar que otras empresas se negaran a hacer negocios con la aseguradora en medio de las turbulencias financieras.
 
De hecho, AIG modificó este comportamiento meses mas tarde y proporcionó la información después de que la propia SEC requiriera más información. El Congreso estadounidense también habría presionado a AIG para que proporcionara los nombres de los bancos a los que se les pagó este monto por los contratos existentes sobre unos derivados denominados ‘Credit default Swaps’.
 
Hay más. Charles Biderman, fundador y consejero delegado de la firma de análisis TrimTabs, sembró la semilla de la sospecha sobre la fulgurante recuperación de los mercados. Según el Wall Street Journal, este influyente experto, cuya especialidad es detectar los flujos de capital que entran y salen de la Bolsa como sistema de análisis, asegura que aún no ha sido capaz de averiguar de dónde salió el dinero para impulsar la subida de Wall Street, y sugirió públicamente que el Gobierno o la Reserva Federal podrían estar detrás de estas operaciones. “No podemos identificar la procedencia del dinero nuevo que empujó los precios de las acciones tan arriba y tan aprisa”, señaló en un comunicado, según el diario.
 
Finalmente, tácticas empleadas por Wall Street similares a las que fomentaron la crisis de las “subprime” en EE.UU. contribuyeron a agravar la crisis de Grecia y perjudicaron al euro, dado que permitieron a Gobiernos europeos ocultar su deuda, aseguró The New York Times. El diario, basándose en entrevistas, informes y documentos a los que ha tenido acceso, afirmó que en el caso de Grecia, Atentas incurrió durante un década con la ayuda de Wall Street en prácticas que le permitieron circunvalar los límites de deuda establecidos por Bruselas. En concreto, una transacción promovida por Goldman Sachs permitió a esa nación mediterránea ocultar miles de millones de euros en deuda de las autoridades supervisoras de Bruselas, indica el diario. Incluso cuando la crisis fiscal de Grecia estaba en su punto álgido y en un punto de no retorno, bancos de Wall Street estaban buscando mecanismos para ayudar a ese país a evitar preguntas incómodas por parte de Bruselas y de los países de la zona euro. De hecho, a principios de noviembre, tres meses antes de que Atenas se convirtiera en el epicentro de la preocupación global por la mala situación de sus cuentas públicas, un equipo de Goldman Sachs llegó a la capital griega con una propuesta “muy moderna” bajo el brazo para Gobiernos con dificultades para afrontar sus gastos, según dos personas que fueron informadas del encuentro, revela el New York Times.
 
…Y mucho más.

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