Microeconomía

 

Santiago Niño Becerra.

Un amigo español y residente en una región española, hace unos días, me remitió dos mails, bueno, en realidad tres, con escasas horas de diferencia.

En uno me decía:

“Estuve nueve días en (nombre de una localidad de su región) por diversos temas. Como siempre que por allí ando pregunto y “brujuleo”. Pues hete aquí con cosas que ya escribías hace mucho tiempo. “No te puedes ni imaginar la cantidad de cerdos que la gente está comprando”, me dicen. La tarea de hacer chorizos y demás componentes de tan aprovechable animal es dura y desagradable. Con la llegada de nuevos tiempos de bonanza todo el mundo iba al carnicero y se proveía de carne, chorizos, morcillas y un largo etc. Ahora todo el mundo quiere el cerdo, porque la gente se va dando cuenta que el “río” sube más deprisa de lo esperado”.

Le respondo que, por lo que se, criar un cerdo no es barato; me responde:

“No, no, aquí tradicionalmente se alimentaban del suero que quedaba de hacer quesos, sobras de casa (les vale casi todo), maíz, patatas y cosas así. Los de Bellota son otras historias. Por ejemplo ahora viven casi exclusivamente de castañas, que hasta hace dos días las dejaban tiradas en la carretera y ya ves un cambio de actitud porque ves a vecinos recogiendo, aunque de momento sin exagerar”.

En otro de sus mails reproducía una noticia publicada en el periódico Nueva España del 14.11.2010, una noticia sobre aspectos sociales de Asturias, una noticia tremenda. Reproduzco algunos párrafos.

“Entre pensionistas, desempleados que cobran prestaciones, empleados públicos y beneficiarios del salario social del Principado y de la ley de Dependencia, Asturias tiene unas 400.000 personas cuyos ingresos dependen de las administraciones públicas. Esto es, 43 de cada 100 asturianos mayores de 16 años están en esa situación.

Según otra estimación de la Agencia Tributaria, Asturias tiene unos 260.000 pensionistas. Sus ingresos anuales, superiores a los 3.000 millones de euros, tienen una relevancia capital en la renta de las familias. Aportan el equivalente al 15% del producto interior bruto (PIB), una proporción que no se alcanza en ninguna otra comunidad. La singularidad asturiana se explica por el envejecimiento de la población, por la temprana salida del mercado laboral de miles de trabajadores excedentes de actividades en reconversión y por la elevada cuantía de las prestaciones, resultante de la relevancia pasada del empleo industrial, con salarios y cotizaciones más altos.

La singularidad de Asturias en el caso de las pensiones no lo es tanto en el capítulo de los empleados públicos. La encuesta de población activa (EPA) señala que el conjunto de las administraciones y sus apéndices empresariales tienen unos 73.000 trabajadores en la región, equivalentes al 21,6% de todos los asalariados. Asturias supera ligeramente la media española (20,1%). Los salarios de los empleados públicos inyectan anualmente más de 2.000 millones.

La gran recesión ha disparado dentro y fuera de Asturias el número de ciudadanos que dependen de las prestaciones y subsidios de desempleo. Tal nómina está formada por casi 49.000 asturianos y supone para el antiguo Inem un desembolso anual cercano a los 580 millones de euros. Otros 7.900 asturianos ingresan el salario social que abona el Principado.

En total, las transferencias que por los comentados conceptos y por otros análogos recibe la región sobrepasan los 6.100 millones al año, tanto como el 27% del PIB”.

 

Les aseguro que cuando leí por segunda vez esa noticia me quedé como hipnotizado mirando la pantalla de mi ordenador. Una cantidad equivalente al 27% del PIB se gasta en remuneraciones de personas que, la mayoría, muy poco contribuyen a la generación de PIB desde la oferta. Y como un susurro llegó a mi mente otro dato que casa mucho con este: el saldo de la balanza fiscal asturiana: +14,33%. Me pregunto que saldría si en otras regiones se efectuase un estudio como el que ha servido de fuente a los datos anteriores; y añado: ¿qué va a acontecer en un escenario como hacia el que la economía española está evolucionando?.

Además >>  Niño Becerra: Previsiones

Un par de días después una muy buena amiga me remitió un mail con algunas reflexiones. Profesionalmente se halla en el sector servicios, en temas comerciales, desde hace muchos años, y es absolutamente genial. Reproduzco un par de párrafos:

“Me paso el día hablando con empresarios: los hay que funcionan como si todo esto no fuese con ellos y los hay que tienen miedo, mucho miedo a que esto empeore muchísimo más, hasta tal punto que prefieren pagar una cuota mucho más alta sin ningún compromiso a comprometerse a un renting con una cuota bajísima pero que les obligue durante más tiempo; tienen miedo a comprometerse con algo que luego no saben si podrán cumplir. Luego están los que aprovechan esta situación (esta “psicosis”) para apretar a sus trabajadores, despedir a los que “molestan” y gastar menos, incrementando sus beneficios… Hay empresas en las que el “comprador” te cuenta historias para no dormir y cuando nos envian la documentación para tramitar el renting ves que la empresa va bien y en algunos casos muy bien.

Desde luego, creo también que tenemos un problema de reparto de los ingresos públicos. Hay fundaciones, instituciones públicas con finalidades que considero que no son tan necesarias en esta coyuntura con asignaciones de millones de euros. Cuando llega a mí este tipo de documentación, me exaspero… pero, bueno, supongo que sigo siendo una ilusa.

Sí esta situación me está afectando. Claro. Cada día, cuando visito a los clientes, tengo que oír los comentarios sobre la crisis (les afecte o no, es un tema recurrente). Se vende menos, por tanto, tengo que: 1- trabajar más, 2- elaborar una estrategia muy meditada para cada ciclo de venta. Si vendes, en una multinacional -hasta ahora- podías estar muy bien. De aquí en adelante ya no sé qué es lo que va a pasar. ¿Expectativas? Creo que nos queda rato para todo esto”.

Parece la hoja de un diario personal, ¿verdad?.

Lo micro, lo micro. Cada brizna de lo económico es PIB, genera PIB, consume PIB, pero queda difuminada dentro del conjunto. A veces hay que rescatarlas, aunque sólo sea a algunas.

(“Deutsche Bank CEO Says `Mistrust’ of Spain, Banks `Unjustified’” (http://www.bloomberg.com/news/2010-11-30/ackermann-says-mistrust-of-spain-unjustified-bank-problems-manageable-.html): les interesa decir eso: si tan, tan mal se pintan las cosas, igual empiezan a tener verdaderos problemas y les cuesta pagar lo que ya tienen pendiente, al margen de que sus actuales papeles no van a valer nada; mejor bajar un poco el pistón. Ese podría ser la razón del razonamiento, ¿no?. Vale, vale, pero, la verdad, ¿cuál es?).

(Otro empujón más: para llegar a mañana: comprar más bonos, inyectar más pasta: lo de Lampedusa: que haya cambios para que todo siga igual: se sabe que ya no es posible, pero el objetivo es llegar a mañana; mañana, ya veremos. ¿Se lo conté?. Hace unos meses un supercerebro de una entidad financiera muy multinacional me contó sus dimensiones temporales: mañana: largo plazo, dentro de seis meses: planificación estratégica. Pues eso. Aquí:privatizaciones: ¿los Men in Black?. Lo que sucede es que el problema de la economía española no es de 14 mM: ojala fuese así).

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

http://www.lacartadelabolsa.com/index.php/leer/articulo/microeconoma/

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