Niño-Becerra: Ayer, hoy, mañana

 

ancianosMe escribe una amiga en relación al texto que publiqué en lacartadelabolsa el pasado 26 de Abril ( http://bit.ly/ZKJ2bW ).

“Uf, vaya texto el tuyo de hoy… qué bajón y mira que sé lo que piensas y que lo comparto… pero es tan duro… a mí de hecho no me hacen sufrir tanto los “ancianitos” de hoy, que aún tendrán pensión y habrán trabajado y disfrutado de una vida económicamente aceptable y que encima con sus mínimas pensiones ayudan a hijos y nietos, a mí me hacen sufrir los “ancianitos” del mañana… esa gente joven y no tan joven que ya no ha trabajado nunca (mejor dicho, que no ha cotizado nunca), que depende de las pensiones y dinero de sus padres, y que se encontrará sin nada cuando sea mayor… era deducible, pero no deja de ser muy duro aceptarlo…”.

Le respondo:

“Lo he leído (casi nunca vuelvo a leer lo que escribo) y es cierto: es muy duro. Viene una época muy bestia, porque lo será en si misma y porque lo será en comparación con lo que hemos conocido. Muy bestia por el bienestar que se perderá, muy bestia porque nunca volverá a recuperarse, y muy bestia porque no sólo afectará al futuro sino también al presente.

Estoy convencido de que las crónicas, cuando hablen de estos años pasados, se referirán a una burbuja en el tiempo: el período 1950 – 2007, algo atípico, especial, una fase mayoritariamente de paz, de crecimiento, de coberturas sociales, de libertades política, … claro, claro, con sus más y sus menos, con sus recesiones, pero nada comparable con lo sucedido en 1840 y, pienso, nada comparable con lo que sucederá, por decir algo, en el 2076.

 
Además >>  Seis de Diciembre: Santa Asela, Santa Dativa, San Bonifacio Sibidense, Santa Leoncia, entre otros.

Del ‘se puede para todos’ se está pasando al ‘se puede para los necesarios’. De ‘haber de todo’ se está pasando al ‘hay poco’ y pasaremos al ‘habrá lo justo’. No hay todo de todo para todos, pero eso que puede entenderse muy bien tiene consecuencias: macroeconómicas, claro, pero también micro y, sobre todo, personales.

Ahora toca esto, y dentro de diez mil años tocará otra cosa”.

Dentro de diez mil años … Pero eso no nos afectará a nosotros y sí nos afecta lo que pase ahora.

Vía|Santiago Niño-Becerra

Niño-Becerra: Ayer, hoy, mañana
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