¿Qué excusa me invento para no ir a trabajar?

 
Depresión, jaqueca, fiebre, dolor de espalda o la muerte de un familiar, entre otras, son las excusas que encabezan el ranking de las más usadas por los trabajadores para escaquearse unos días de su puesto de trabajo. 
María Torralbo – Madrid
Absentismo laboral . – Thinkstock

Existe una “cultura de la picaresca” según Francisco Canals, director de la Agencia para la Picaresca, quien califica de “arte” y “ciencia” todas las triquiñuelas y engaños puestas en práctica por los trabajadores para no ir a trabajar o cobrar subsidios.

Canals clasifica a estos ‘artistas del engaño’ dentro de dos perfiles: uno, “inocente o de picaresca común” que lo que busca es escaquearse uno o dos días del trabajo para alargar un puente o un fin de semana y que finge patologías que no son demostrables como un dolor de cabeza o espalda, y otro, fraudulento que va más lejos en el engaño y simula una enfermedad grave llegando incluso a recorrer tribunales médicos para lograr una baja o incapacidad con el fin de estafar a la seguridad social para cobrar los correspondientes subsidios.

Las bajas fingidas, todo un negocio

La red se ha convertido en el punto de encuentro de todos aquellos que defraudan o tienen la intención de defraudar a su empresa. En los último años han proliferado los foros, blogs o páginas webs en las que los internautas se intercambian trucos y consejos de cómo autolesionarse o inventarse una excusa creíble. Existen incluso tutoriales en los que se detalla los pasos a seguir para formarte y convertirte en un “profesional del engaño”, asegura.

Entre las prácticas que llevan a cabo algunos trabajadores para simular o contraer una enfermedad se encuentran algunas muy ingeniosas, a la par que curiosas, como la de situar una rebanada de cebolla debajo de la axila para padecer una alergia o urticaria, colocar durante media hora media naranja en la planta de los pies para padecer fiebre, calentar en el microondas unas cuantas frutas variadas y comerlas calientes provocándose fuertes dolores de estómago o incluso hay quien esnifa tiza, algo realmente peligroso ya que entre sus consecuencias se encuentra la neumonía.

Navegar por la red puede ‘ayudar’ a descubrir páginas especializadas en proporcionar coartadas o excusas a los trabajadores. Entre los productos que se ofertan en estas páginas se encuentran falsos justificantes médicos y falsas esquelas, pruebas infalibles que presentar al jefe.

Estas prácticas fraudulentas han provocado que las mutuas y las empresas busquen ayuda profesional y se pongan en manos de detectives privados para conseguir demostrar el timo al que están siendo sometidos por parte de trabajadores y clientes.

“Cerca del 40% de los casos en los que se trabaja en un despacho de detectives han sido encargados por las mutuas, y otro 10 o 20% por las empresas”, afirma el profesor en estudios de investigación privada la Universidad de Barcelona y detective privado, Enrique de Madrid, quien añade que existen detectives especializados exclusivamente en estos temas.

Además >>  El gobierno japonés dice que podría haber más de mil muertos

El absentismo cuesta 10.840 millones al año

 

El último informe elaborado por la patronal catalana PIMEC afirma que el coste directo del absentismo por causas ocasionales en España ascendió a 10.840 millones de euros en 2010, lo que supone un 1,15% del PIB.

En 2010 las tasas de absentismo más altas se registraron en el sector industrial con un 6,2%, seguido del sector servicios con un 4,9%. Por su parte, la construcción fue la actividad que registró la tasa más baja con un 4,1%.

Cada español se ausentó de su puesto de trabajo por causas ocasionales 84 horas de un total de 1.662 horas pactadas para el 2010, lo que le supuso a las empresas unas perdidas de 30.324 euros por trabajador, aproximadamente.

Pese a estos datos, 2010 fue un año en el que las tasas de absentismo cayeron con respecto a años anteriores, situándose la tasa media de absentismo en el 5,07%. Una reducción que se debe al miedo del trabajador a perder su trabajo en un periodo de crisis. Esta es la principal causa por la que, según un estudio de Randstad, ocho de cada diez españoles pasan más horas de las establecidas en su puesto de trabajo.

Este informe también refleja los días más proclives para no ir a trabajar que suelen ser los lunes con un 25%, porcentaje que va disminuyendo conforme va avanzando la semana, y que aumentan también en el periodo post-vacacional y disminuyen sustancialmente antes del inicio de las mismas.

Pimec concluye que son los trabajadores con una mayor responsabilidad dentro de la compañía los que menos ‘novillos’ hacen.

Por su parte, Adecco ha presentado esta semana su I Informe sobre el absentismo, en el que coloca a España a la cabeza de los países con mayor nivel de bajas laborales y asegura que estas ausencias al trabajo son superiores en aquellos países en los que la cobertura por enfermedad es más generosa.

¿Qué excusa me invento para no ir a trabajar?
Tagged on:                                 

Comments are closed.